Mi nueva galería en el sitio de ASBA

Hola a todos! Estoy muy contenta porque este fin de semana quedó lista mi galería de fotos como miembro de la American Society of Botanical Artists – ASBA. Me siento feliz de pertenecer oficialmente al gremio de los ilustradores botánicos.
Mi biografía en el sitio aparece en inglés.

Les dejo el link y algunas imágenes:

¡Y atención! porque muy pronto publicaré la información completa de los cursos de este semestre.

Entrevista en Revista Casas, Octubre 2012

¡Amigos! Había olvidado esta entrevista que me hizo la periodista Catalina Plaza este año, mientras estaba en Edimburgo.
¡Muchas gracias a ella!

Revista Casas – Octubre 2012

Princess Street Gardens, Edimburgo.
G. MacKinnon 2012

Exposición Colectiva en el RBGE, 2012

Hola a todos!

Aquí algunas fotos de lo que fue mi exposición de trabajos en el Royal Botanic Garden, dentro de la muestra colectiva junto a los alumnos del Diplomado en Ilustración Botánica 2012.

Con mis amigas Vanezza, Boni, Gülnur y Natalia.
Certificada en Ilustración Botánica 🙂
Muro con mis trabajos en Fletcher Building
Con la ilustradora de Turquía Gülnur Eksi (izquierda) 
y mi gran amiga y supervisora Jacqui Pestell.

La croquera

Estudio para Tropaeolum speciosum, Royal Botanic Garden Edinburgh 2012.

Pasos para lograr una lámina botánica sencilla

Selección del ejemplar. Debe ser un buen representante de la especie. Es bueno contar con más de uno, porque como se trabaja en vivo, el primero podría deteriorarse o morir.
No quedarse con lo primero que uno ve o hace: estudiar muy bien la planta antes de empezar.
Planificar la composición.

Lámina terminada.

Ilustración realizada durante el Certificado de Ilustración Botánica del Royal Botanic Garden, Edinburgh. 

Hoy: una nota en El Mercurio de Valpo y otros Mercurios regionales.

Mis agradecimientos a la periodista, Andrea Lagos.

Click en la foto para leer

Ilustración Naturalista y Fotografía

Fragmentos de Araucaria – 2011 – G.Mac Kinnon

Muchísimas veces me han preguntado por el uso de la fotografía en la ilustración naturalista, y también por qué hoy en día con todos los avances tecnológicos que existen, seguimos haciendo estas representaciones «a mano».
La ilustración científica es ya bastante antigua, y sorprende que todavía sea importante. Estamos acostumbrados a verlo todo en pantallas y a usar tecnología compleja para obtener imágenes fidedignas del mundo que nos rodea. Sabemos que en siglos anteriores, donde no existía fotografía o era de mala calidad y en blanco y negro, el dibujo científico era una herramienta fundamental dentro de la observación e investigación en todos los campos de las ciencias naturales. Hay gente que ve el trabajo del ilustrador y dice «¡Es un oficio en extinción!». Afortunadamente no es así.
Las características que hacen que la ilustración siga siendo una herramienta de vital importancia para las ciencias son:
– Podemos aislar al modelo de su contexto (hábitat o entorno, así como aislar partes del total, por ejemplo flor, rama, cabeza, hueso, etc.) y concentrarnos en el especimen en sí mismo.
– Es posible también seleccionar qué aspecto vamos a enfatizar: color, textura, forma, estructura, etc.
– También podríamos ilustrar estados de crecimiento, mostrar el interior de los cuerpos, funcionamiento de órganos, etc.
Lo interesante, es que el realismo de la ilustración es mucho más claro y preciso que el fotográfico, ya que podemos manipular mucho mejor y «limpiar» la imagen para así hacer evidente lo que se quiere estudiar.
Por otro lado, la fotografía es un instrumento muy importante para los ilustradores. En el siglo XVIII por ejemplo, el dibujante debía pasar horas en el exterior dibujando, o recolectando y cazando plantas y animales para poder trabajar. Hoy nos interesa proteger nuestro medio natural, por lo tanto la cámara reemplaza la escopeta y las jaulas y con nuestras fotos podemos lograr un gran archivo de especies para trabajar en el taller. Es importante aprender a fotografiar bien y preocuparse de captar bien los colores de cada especie, e incluso también se pueden tomar notas y hacer dibujos in situ para complementar. También hasta podemos dejar el modelo medido sin necesidad de cortarlo para llevarlo con nosotros.
Las fotos también son parte del trabajo naturalista, son un excelente registro y pueden constituir obras en sí mismas. Mi primer trabajo naturalista (sin saberlo) se llamó «Cuaderno de campo» y consistió en una construcción con cubos de fotos tomadas durante las expediciones a terreno en Isla de Pascua. Esta obra fue exhibida en el museo Padre Sebastián Englert el 2008.
Maqueta para la obra «Cuaderno de Campo» a través de fragmentos de restos arqueológicos en Isla de Pascua.

La obra podía ser tocada y re-ordenada por los visitantes. Los niños fueron los que más disfrutaron armando imágenes nuevas con los cubos.

Nolana reichei

Me encargaron hace poco esta flor chilena llamada Nolana reichei. Me gusta mucho hacer flores, aunque creo que es de lo más difícil. Los pétalos pueden quedar muy pesados si se pintan demasiado. Me gusta más la flor chica de atrás, porque tiene menos pintura y expresa mejor la liviandad de la planta. Es una tarea seguir perfeccionando los pétalos para evitar poner capas demás. 

Mujeres y Naturaleza

«Theresa» por John Dillwyn Llewellyn, 1853.
He estado hace un tiempo leyendo sobre la relación de las mujeres en la Inglaterra Victoriana y la Naturaleza, la biología y el naturalismo. En su antología «In Nature’s Name» la antropóloga Barbara T. Gates reúne y analiza variados textos de mujeres que vivieron entre los siglos XVIII y XIX y que dedicaron su vida a la observación de la naturaleza, cada una con una visión particular.
Llama la atención la variedad de actividades que realizaban: exploraciones a lugares lejanos, pesca en ríos desconocidos, cacería, ilustraciones, observaciones bajo el microscopio, recolección de especies, poesía, cuentos, textos para educar sobre el cuidado del mundo natural y mucho más. Varias de ellas intentaron formar parte de la comunidad científica, pero la mayoría fracasó por el hecho de ser mujeres. Las que lograban entrar a estudiar a la universidad, eran educadas para ser profesoras en los aspectos más simples de la ciencia.
Un ejemplo interesante es el de la dibujante y escritora (que ya he citado en este blog) Beatrix Potter. Todos la conocemos por sus preciosos cuentos infantiles de Peter Rabbit y otros lindos personajes del reino animal. Sin embargo, no sabemos que Beatrix por varios años estudió un hongo llamado Agaricinea, descubriendo varios aspectos de su reproducción y crecimiento. En la década de 1890 Potter presentó un trabajo a la Linnean Society, que tuvo que ser leído ante la comisión por un hombre. El trabajo contenía sus observaciones y conclusiones sobre dicho hongo, además de líquenes y algas. El trabajo no causó mayor impresión, y terminó perdiéndose junto con el entusiasmo de Beatrix por la biología. Cien años después de ocurrido esto, la misma sociedad científica redactó un texto disculpándose con Potter y reconociendo sus logros científicos.
De todas formas, el camino que Beatrix decidió seguir después de esta frustración fue tan honesto y exitoso, que traspasó todas las barreras que su sociedad le impuso.
Estas mujeres son inspiraciones para todas nosotras pues nos muestran que la conciencia que hoy llamamos ecológica no es algo del siglo XX ni XIX, y que hoy tenemos muchas más opciones para participar, crear, mostrar, educar, viajar, conocer y proteger que estas pioneras naturalistas.
Ilustración de Beatrix Potter.

Un poco de botánica para todos

Láminas que hice especialmente para mis clases de Ilustración Botánica. Todos los dibujos de mi autoría.

*Si lo necesitas, puedes usarlo, pero como buena persona civilizada: menciona de dónde lo sacaste! 🙂