Libros que no pueden faltar en tu Biblioteca nº1

Hoy quiero presentar el primer grupo de libros que considero muy útiles en mi biblioteca de Ilustración Naturalista y Botánica.

1) Latin for Gardeners – over 3000 Plant Names Explained and Expanded.
Lorraine Harrison, The University of Chicago Press, 2012.

Este libro recorre la historia del Latín Botánico, nos explica su estructura y analiza más de 3000 nombres de plantas: familias, géneros y especies. Es muy útil para entender este idioma de la ciencia, conocer los orígenes de los nombres de las plantas y aprender de su ortografía y gramática. Además, es un lindo libro y está muy bien documentado.

Páginas interiores de Latin for Gardeners.


2) Botany for Artists, Lizabeth Leech.
The Crowood Press, 2011.

Botany for Artists es un excelente libro de referencia para quienes sabemos dibujar pero no tenemos formación botánica. Explica en detalle el Reino Plantae, su estructura, y las diferentes formas y partes de las plantas que debemos manejar para realizar buenas ilustraciones botánicas. Muy completo libro de consulta.

Páginas interiores de Botany for Artists.

3) Natural History Painting with the Eden Project.
Rosie Martin and Meriel Thurstan, Batsford 2009.
Este libro debe estar e tu biblioteca si quieres aprender nociones de ilustración de ciencias naturales más allá de las plantas. En él las autoras revisan distintos temas y métodos para ilustrar moluscos, plumas, aves, rocas, plantas, huesos, insectos y peces de manera didáctica y atractiva. Fue uno de mis primeros libros del tema y sigue siendo fundamental en mi colección.
Páginas interiores de Natural History Painting.

Espero que esta primera selección sea un aporte para tus estudios y bueno, los invito a escribirme en los comentarios si hay algún libro que quieran comprar pero no saben si les servirá o no.
¡Quedo muy atenta a sus colaboraciones!
¡Nos vemos pronto!

Explorando los clásicos de la Ilustración Botánica

Estos primeros meses de primavera, he estado estudiando con mis alumnas una flor clásica, que llegó a Europa desde el imperio Turco Otomano a mediados de 1600 y enamoró a los holandeses al punto de llevarlos a una burbuja económica que casi arruina al país. Se trata de los tulipanes.
Largamente cultivados, adornan los parques de Holanda y de toda Europa, y aunque ya no causan el revuelo del pasado, siguen presentes y más aún, siguen siendo uno de los grandes temas de la ilustración botánica. En el Hemisferio Norte, no hay ilustrador botánico que no le haya dedicado un tiempo a esta simple planta, que sin grandes complejidades, es una gran maestra de dibujo y pintura, precisamente por eso: su morfología simple, su textura sedosa y sus colores fuertes, sumado a su inconfundible forma de copa, nos ayudan a entender el proceso de ilustración sin darnos problemas como otras plantas más complejas.
Nuestro ejercicio consistió en primero, dibujar el tulipán y hacer un estudio de escala de grises en grafito para comprender su estructura, forma y superficie.
Luego, desarrollamos el proceso de pintura sobre húmedo en escala de grises, para aprender a aplicar el pigmento, construir volumen y detalles en acuarela sin la preocupación del color, que le da un grado extra de dificultad.
Y por último, pintamos el tulipán a color guiándonos por los estudios que hicimos cuando las flores estaban vivas, fotos y todos nuestros estudios de luz y sombra. De esta manera, podemos concluir que el resultado final de la ilustración es la suma de mucha información y estudio, capa sobre capa. Con esto, quiero recalcar que: copiar una foto muy bien, de la especie que sea, no es hacer una ilustración científica.
Si quieres ver tulipanes maravillosos, te recomiendo buscar en Google al pintor escocés Rory McEwen. No vas a creer lo hermosos que son!
Te invito a visitar esta flor, que aunque ya muchos la han pintado, sigue siendo una maestra y un paso obligado para los ilustradores botánicos de todos los tiempos.

Crítica de Materiales nº2

Hola a todos! Esta semana quiero empezar revisando dos materiales que los amigos de Color Animal me mandaron para probar. Se trata de la caja de acuarelas Rembrandt de 12 colores calidad Artista y el nuevo papel en blocks para acuarela de Hahnemüle “Britannia”, en su versión 300grs Matt (con grano) y el de 300grs Hot Press Satinado (sólo tengo una pequeña muestra del segundo).
Las acuarelas Rembrandt vienen en pastillas (1/2 pastilla) envueltas en papel encerado y son 12 colores. Son los colores clásicos que vienen en las selecciones de 12:
Amarillo de Cadmio Claro, Amarillo de Cadmio Oscuro, Rojo de Cadmio Claro, Carmín, Azul Ultramar, Azul Cerúleo, Verde Claro, Verde Viridian, Amarillo Ocre, Tierra de Siena, Café Van Dycke y Gris de Payne (lo que es un muy buen reemplazo del negro). Los nombres podrían cambiar pues en la caja sólo vienen con su número. 
Dentro de la caja viene un pequeño pincel de viaje plástico de pelo de sable, más o menos nº2.
Como vemos en la foto, los colores son vibrantes y permanecen iguales una vez secos. Lo que a mí en lo personal no me gusta tanto es la selección: las compañías insisten en elegir siempre los Cadmios para sus paletas armadas y al menos yo casi no los uso porque son muy opacos y siempre prefiero los colores semi transparentes o transparentes. Esta vez los usé para darle unos brillos amarillos a una flor que tuve que pintar y resultó bien, pero no los recomendaría para hacer todo un trabajo por el hecho de que una capa va a tapar a la anterior y eso no siempre es lo que uno quiere.
El Verde Claro tampoco me gustó porque es poco natural, por eso hay que considerar que estos colores deberían mezclarse con otros para bajarlos un poco y aprovechar sus cualidades.
El Café Van Dycke es súper lindo y el Payne’s Grey también, lo mismo el Carmín es un muy buen color.
En interacción con el papel Britannia de 300grs Matt (granulado) funcionan súper bien. Son fáciles de levantar, como vemos en la foto. 
En cuanto al papel, es agradable para trabajar seco y húmedo, es muy expresivo y se pueden hacer manchas bonitas, además tolera bastante agua. El block es engomado entero menos la esquina inferior izquierda. Esto permite que el papel esté tenso mientras pintas. 
Es un papel bien bonito aunque pienso que no es adecuado para ilustración científica por la textura que tiene. Es difícil lograr detalles muy finos así que lo descarto para mi trabajo, pero sí creo que va a funcionar muy bien con mis acuarelas artesanales porque les va a dar un toque de expresividad extra lo que en ese caso es excelente.
Aquí pueden ver la página completa.
Este es el material más interesante de los tres, el papel Britannia Satinado de 300grs Hot Press -las características que buscamos en ilustración científica-. Lo probé con acuarela, lo fome es que lo tengo hace tiempo y de tanto tocarlo se engrasó un poco y la pintura no corre tan bien, tengo que comprar un block para usarlo como corresponde.
En todo caso, el papel es bien agradable, parecido al descontinuado Fabriano 5 que usaba antes. Esta vez hice un pequeño ejercicio mezclando acuarela con lápiz de color Polychromos y aunque tengo casi nada de experiencia con los lápices, siento que funcionó bastante bien, así que probablemente sea una buena idea para los que trabajan con lápices que consideren darle una oportunidad. Yo quiero hacer más pruebas de todas maneras con este papel y ver cómo me va. Otra cosa, me gustó el color del papel, bastante blanco pero no color “cloro” y es súper liso, justo lo que se necesita al ilustrar para ciencias.
Me gustaría publicar los precios del papel aquí para poder pensar en la relación precio-calidad pero no los encontré en el sitio de la tienda esta vez. La caja de acuarelas Rembrandt de 24 colores cuesta $90.000 así que asumo que la de 12 debe costar más o menos la mitad. Creo que es el estándar de precio de las acuarelas profesionales. La latita es bien buena y recomiendo este set sobre todo para viajar con él y pintar paisajes naturales o urbanos, tiene buenos colores para eso.

Nuevo hobby: el herbario

                                    

Últimamente me he puesto fanática de prensar flores que me encuentro en paseos o que crecen en mi patio. Es muy entretenido el proceso, y aunque todavía no manejo muy bien la técnica, estoy disfrutando mucho los resultados. Cuando quedan bien prensadas, los colores se conservan bastante bien. Lo que más me ha costado son las flores muy carnosas porque es fácil que se pudran o se pongan negras. Al final, el truco está en lograr un buen secado y deshidratación, ventilando constantemente y cambiando el papel por uno seco.
Aquí más de lo que he hecho:
                                
                                
                              
En la barra derecha de este blog, en la columna de Links hay un enlace a un instructivo de cómo prensar plantad que está en inglés. Es bastante bueno.
Ojo: el tropaeolum que ven aquí fue sacado de jardines, no de lugares silvestres. Si quieres colectar plantas nativas, esto debe tener realmente algún propósito y debes asegurarte de que al extraer flores quedan más que suficientes para que nazcan más plantas. Jamás colectar de poblaciones poco numerosas. Si no tienes un buen propósito es mejor usar la cámara de fotos!