La naturaleza Primero un nuevo trato con el entorno Ladera Sur Geraldine MacKinnon

Video del Encuentro de Naturalistas – Ladera Sur, La Naturaleza Primero.

Naturalistas de Ladera Sur Geraldine MacKinnon

Los maravillosos e inesperados resultados del Curso Online Beta de Color para Ilustración Naturalista

“Ruedas Prosaicas” por Soledad Martínez. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018. Foto de la autora.

En muchos casos, la realidad supera las expectativas. Esto acaba de pasar, durante el Curso Online Beta de Color para Ilustración Naturalista. Lo que empezó como un experimento para probar el cambio de medio pedagógico -presencial/sala de clases a escuela virtual- está terminando como el inicio de una comunidad educativa participativa, intensa, dinámica y muy espontánea.
Debo decir que para mí este es un gran reto y tengo muchísimo que aprender. Como profesora, siempre me preocupo de mantener la calidad en mi trabajo, y que mis alumnos reciban las herramientas y conocimientos que fueron planteados en los objetivos iniciales de cada curso o taller.

Este curso, además de las tareas establecidas en el programa, tenía un desafío oculto en la segunda clase, que consistía en proponer ruedas de color o esquemas de color diferentes. Es decir, cada alumno debió crear una propuesta visual para explicar la teoría del color. Al principio la idea era hacerlo usando acuarela, que es el medio principal que usamos en las clases, pero finalmente derivó a propuestas mucho más creativas, algunas pintadas y otras no.

No pondré aquí todos los trabajos, porque son muchos y porque no todas las fotos les hacen justicia. Les dejo una selección muy variada, que nos da cuenta del background de cada persona, de sus gustos, etc. No importa tanto la ejecución en este caso: la creatividad es lo principal. La creatividad libre, es decir, sin márgenes, sin cajones, sin restricciones. Los límites los pone cada artista según su contexto e ideas.

Para mí, este curso ha sido una invitación a atreverme a hacer las cosas de una manera distinta, de plantear lo que sé desde ángulos nuevos. Aquí no buscamos el virtuosismo técnico: el objetivo es entender los conceptos, hacerlos propios y desde ahí crear.

Un gran abrazo a todos quienes confiaron en la Escuela Online de Ilustración Botánica en esta primera experiencia, ¡los valoro y aprecio muchísimo!

Propuesta usando rueda de color y pigmentos, por Tania González. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018. Fotos de la autora.

Rueda de color hecha con ovillos de lana, luego pintada. Beatriz del Canto Sepúlveda, Curso de Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018.

Una interpretación de la teoría del color donde se buscan las sombras de cada color, por Lily Portius Yáñez. Curso Color para Ilustración Naturalista, ocubre-noviembre 2018.
Rueda de color en lanas, por Carolina Mellado. Curso Color para Ilustración Naturalista, ocubre-noviembre 2018.

Rueda de color hecha con libros, Valentina Pantaleón. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre – noviembre 2018. 

Rueda de color bordada, por Soledad Martínez. Curso Color para Ilustración Naturalista, ocubre-noviembre 2018.

Rueda de color hecha con libros, y después pintada con acuarela, de Valentina Pantaleón. Curso Color para Ilustración Naturalista 2018.
Rueda de color inspirada en 7 plantas chilenas, por Natalia Venegas Monsalve. Acuarela. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018.

Rueda de color naturalista, por Esther Charles Jordán. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre – noviembre 2018.
Color explorando las posibilidades de las geometrías en axionométrica. Javiera Torres, Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018.

Rueda de color inspirada en el corte histológico de tejido vegetal del tallo de la quillineja (Luzuriaga marginata, del bosque templado). Por Alexandra Castañeda, Curso Color para Ilusración Naturalista octubre-noviembre 2018.


Rueda de color naturalista en progreso. Rosemary De La Cruz, Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018.

Tres peces para hacer una rueda de color, de María Lucero Arrese. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre – noviembre 2018.

Estudio de colores del jardín, por Adriana Basone. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre – noviembre 2018.


Enseñar de muchas formas, en muchos lugares.

Imagen del último taller en mi Sala de Clases, que terminó ayer (11 de septiembre). Un grupo  muy agradable
que espero haya aprendido mucho!

Enseñar ha sido prácticamente el núcleo de mi vida profesional desde que me titulé como Profesora de Artes Plásticas en 2002. Desde entonces trabajé en colegios, universidades y en una gran cantidad de talleres independientes, asociados a instituciones u organizados por mí, en mi propia casa. También he enseñado en el extranjero, y he dado charlas en Chile y otros países. 16 años de ejercicio docente no pasan en vano, y lo que más me han dejado, son muchos aprendizajes. 
Cuando entré a estudiar Pedagogía, había terminado recién mi Licenciatura en Artes Visuales y lo que más quería era poder trabajar e independizarme. Soñaba con tener mi propia casa y vivir en medio de la ciudad (porque siempre viví en el cerro, lejos de todo). Recuerdo que entre mis compañeros artistas era muy mal visto “hacer la pedagogía”. Era como fracasar en el intento de dedicarse al arte, algo así como enterrarse en el mundo escolar y no tener el coraje para dedicarse a algo mucho más elevado, refinado, noble. Aún frente a todos esos prejuicios, decidí seguir estudiando.
Con mis alumnos de 3º Medio en Isla de Pascua, el grupo más importante de mi carrera como
profesora escolar, en 2008.
Ahora, puedo decir con mucho orgullo que ese año de intenso estudio fue radical en mi vida personal y profesional: me enseñó sobre los niños y adolescentes, cómo aprenden, cómo hablarles, cómo hablar en público, cómo ejercer la autoridad sin ser autoritaria, cómo exigir a las personas para que den lo mejor de sí mismos, cómo sembrar inquietudes y preguntas. Me dio herramientas técnicas, de pensamiento, y formas de organizar, planificar y construir procesos de aprendizaje que jamás habría desarrollado por mi cuenta, o quizás me habría demorado tres veces más. Esta herramienta, la Pedagogía, me ha ayudado a ser una profesional independiente y auto sustentable en el tiempo. Todavía tengo mucho por aprender y perfeccionar, de eso no hay duda.
Tulipanes “pedagógicos”: ejemplos que realizo durante las clases, para enseñar a los alumnos técnicas de dibujo y pintura.

Además de hacer clases y desarrollar mi obra, siempre me ha gustado el mundo de Internet. En 2003 tomé un Diplomado de Fotografía Digital en la UC, y en ese proceso conocí el mundo de los blogs, que estaba recién comenzando y era muy interesante. ¡Llegué a tener tres al mismo tiempo! Hoy, tengo este blog, Mi Naturalismo, que le dio en nombre a mi empresa (pronto lista y oficial!!!), mi sitio web y varias RRSS (Instagram, lejos la más activa y relevante en este momento). 
El formato de Blog me encanta porque disfruto escribiendo y es un espacio mucho más íntimo, donde puedo hablar de todos los temas que me interesan sin el ruido y millones de opiniones que surgen en las redes como Facebook y Twitter, que aunque uso, no son lo que más disfruto y creo que no van a ser tan relevantes en un tiempo más.
Las Novedades.

Incursionar en YouTube: con miras a desarrollar cursos online (algo que vengo diciendo hace más de un año) es que empecé a producir una serie de videos cortos llamada “Tips para Ilustradores Inquietos”, con la ayuda de la artista Francisca Mena, quien está haciendo cámara, iluminación y edición. Estamos disfrutando mucho el proceso y creemos que con el tiempo y la experiencia podremos producir un material de bastante buena calidad tanto en lo visual como en el contenido. En un principio me daba pudor estar frente a la cámara pero decidí soltar las aprensiones y dar el salto. Estoy súper emocionada con la buena recepción que ha tenido en sus primeros 4 días de publicado y muy agradecida de los comentarios que me han hecho, y del punch que eso nos da para seguir adelante. Es un formato nuevo y desconocido para mí, pero que tiene un poco de todo lo que he venido haciendo hasta ahora: Internet, enseñar, hablar frente a otros, mostrar, compartir, etc.
Desde ya los dejo muy invitados a enviarme sus preguntas sobre técnicas, que espero poder ir respondiendo a lo largo de la serie.

Mi retrato como profesora con su pizarra.

Para este nuevo ciclo, decidí abrazar totalmente mi rol como profesora, y cambié la pizarra blanca por un buen pizarrón de tiza. Además de que son bonitos -y de paso están de moda, por qué no decirlo-, creo que tienen una magia didáctica como pocas cosas en una sala de clases, y que si son bien aprovechados, pueden rendir muchos frutos. Voy a explorar esta herramienta en profundidad en los videos y también en mis clases en la sala.
Y por último, quiero decirles que si tienen ganas de enseñar, y no tienen experiencia, hagan lo posible por estudiar un poco de didáctica, de ir más allá de lo que les dice su intuición. Enseñar es un acto de gran responsabilidad, sobre todo si vas a pedir dinero a cambio. Es obligación de un profesor(a) entregar materiales y conocimientos bien estructurados, con buenas fuentes bibliográficas y también con el respaldo de la experiencia. 
La experiencia, la práctica y el estudio permanente hacen al maestro.

Podcast: Entrevista en Tele13 Radio con Macarena Lescornez

¡Hola a todos!
Les dejo aquí el link a la entrevista que me hizo el martes 3 de julio la periodista Macarena Lescornez para el programa “Nueva Mente” de Tele13 Radio.

¡En la radio!

Sobre límites, comunidad y competencia.

Para mí el primer semestre de cada año es muy intenso y más que nada dedicado a hacer clases y planificar cosas. Los primeros seis meses del 2018 estuvieron muy marcados por la organización de la Exposición Mundial de Ilustración Botánica, evento que se llevó gran parte de mi tiempo y energía. Entre eso y enseñar en la universidad y mi Sala de Clases apenas me quedó tiempo para pintar las obras que tengo en cola, desarrollar productos para mi tienda y producir mis cursos online que llevan mucho esperando para salir a la luz.
Para ser artista independiente hoy se necesita mucho más que el talento para hacer nuestro arte. Son muchas las habilidades que hay que desarrollar y es arduo el trabajo mental que hay que hacer para entender cómo moverse en este mundo, que aunque cueste aceptarlo, es un gran mercado donde para sobrevivir, hay que saber ofrecer lo que tenemos para dar.
Este último tiempo para mí se ha tratado de aceptar que mi trabajo y la forma en que lo desarrollo es un negocio. Que soy una emprendedora y que aunque me faltan algunos pasos burocráticos -que están en vías de concretarse- esto es así y no debo sentirme mal por eso.

En todo esto, quería compartir algunas reflexiones porque sé que somos muchos los artistas que nunca tuvimos formación en emprendimiento y la vida nos ha ido llevando hacia eso. Yo todavía estoy aprendiendo porque sé muy poco, incluso tomé un curso que se llama “Tu Negocio Hecho a Mano” en Casa de Oficios que me está sirviendo un montón para visualizar mejor lo que tengo que hacer para crecer y crear un negocio a mi medida, sustentable en el tiempo y que sea mi sustento, valga la redundancia. También, empecé a escuchar un montón de podcasts para emprendedores muy interesantes (todos en inglés) que me han motivado mucho, he aprendido cantidad de cosas nuevas y me han ayudado a ver que ya era una emprendedora, sólo que estaba haciendo todo por intuición y no había implementado sistemas ni visualizado mis números (dejaré los links a mis podcasts favoritos al final de este post). Aunque todo esto me produce mucho vértigo, es un nuevo desafío que me he puesto. El objetivo es combinar mi profesión, lo que sé, mi creatividad, ideas, ganas de enseñar y de seguir haciendo mi obra para lograr sostenerme con la estabilidad que la vida adulta necesita, que no es nada fácil siendo independiente.

Tres cosas que he descubierto que ayudan a ordenarse y lograr los objetivos personales, profesionales y de lucas (dinero):

1) Poner límites a los proyectos -y personas- que sólo te succionan energía y no aportan a tus logros.
Los límites en la vida son fundamentales. Sobre todo las mujeres tenemos la tendencia de decir que sí a todo por diferentes motivos. Bueno, para lograr cumplir los objetivos que tenemos hay que aprender a decir que no (poco usual en la cultura chilena además). Hay que perder el miedo a “no estar en todas”, porque el que mucho abarca, ¡poco aprieta! Si nos llenamos de favores, proyectos de otros donde trabajamos gratis o por demasiado poco y no somos capaces de priorizar lo que realmente importa, será muy difícil llegar al lugar que esperamos. Así que a pensar en los límites necesarios para no desviarse del camino y más importante aún: valora tu tiempo y tu trabajo como corresponde.

2) Ser parte de tu comunidad.
Los artistas tenemos una gran capacidad para estar solos y encerrarnos por largo tiempo en la creación. En mi caso, puedo pasar semanas en mi casa compartiendo con muy poca gente porque mi trabajo me apasiona demasiado y el tiempo vuela cuando estoy metida en mi taller. Por eso -entre otras cosas-, hace algunos años abrí en Facebook el grupo Ilustradores Naturalistas Latinoamericanos que no para de crecer y que ha conectado a una comunidad que antes estaba disgregada. Es increíble el potencial que tienen las redes sociales en este sentido. Por eso, sea cual sea tu actividad, no te aísles y busca a tus pares porque la unión hace la fuerza y está comprobado.

3) La competencia puede ser sana porque no es con los demás, es contigo. Con otros, colaboramos.
La cultura occidental, desde Darwin en adelante, se ha fundado sobre los conceptos de competencia e individualismo, fomentando el afán de sobrepasar o eliminar -de la competencia- al otro con tal de lograr el éxito personal. Este concepto aplicado a la naturaleza está siendo muy cuestionado, y más todavía en las relaciones humanas. Hay muchas personas -¡muchas de ellas mujeres!- que están hablando de reemplazar competencia por colaboración, y en mi experiencia, esta forma de convivir con los pares es mucho más poderosa y beneficiosa para todos los miembros de una comunidad. 
Creo firmemente en la colaboración y la incentivo de varias formas que tú puedes aplicar en tu mundo profesional también: 
– Crear comunidad: una agrupación (como Cinc por ejemplo!), un grupo en alguna red social, o simplemente juntarse a conversar periódicamente con amigas de tu rubro o de otros afines puede ser una experiencia muy enriquecedora. Se comparten ideas, puntos de vista y lo mejor de todo es que se crean alianzas y redes de apoyo súper importantes, sobre todo ahora que es tan fácil sentirse sola. 
Así, tú y tus pares logran conocerse, apreciarse y visualizarse como eso, pares y no enemigos. 
– Si eres competitiva por naturaleza, pon el foco en competir contigo misma. Comparte con otros y sube tu propia vara. Los celos y envidias profesionales no te llevan a nada positivo. Menos aún hablar mal de personas que no te han hecho nada más que trabajar en la misma área que tú. Cada persona tiene su historia, su ritmo y sus limitaciones, y siempre siempre hay alguien con más talento, más recursos, más oportunidades, más pinceles, etc. Entonces dejemos la mala costumbre de mirar el pasto del vecino y trabajemos en cultivarnos, aprender de los errores, aceptar la diversidad, que cada persona aporta algo distinto y que en el mundo hay espacio para todos.

Espero que estas reflexiones, que no son nuevas pero que han ido cobrando importancia para mí, te ayuden a pensar sobre cómo te estás planteando en tu vida profesional y personal. A continuación dejo los links a podcasts que estoy escuchando y recomiendo (todo en inglés por ahora!!!).

1) Being Boss

2) Wild Soul Movement 

3) What Works

4) My Creative Empire

Geraldine MacKinnon – 2018

Cuando la amistad, la pasión por un tema y la colaboración se hacen realidad.


El próximo 18 de mayo se inaugura en la Biblioteca Patrimonial Recoleta Domínica, la primera Exposición Jurada de Ilustración Botánica en Chile. En la historia de Chile. Subrayo esto porque aunque suena quizás exagerado, es cierto y por lo tanto muy importante.
Conocí a Patricia Domínguez por casualidad hace, si no me equivoco, 9 años. A finales del 2009 estaba terminando de pintar una serie enorme de dibujos de especies de Isla de Pascua y Patricia y yo aparecimos en un reportaje de El Mercurio que decía algo como “Artistas sub 35 que ilustran naturaleza”. En ese tiempo no conocíamos a nadie que estuviera ilustrando vida silvestre y fue un gran hallazgo encontrarnos y sobre todo hacernos amigas. En esos tiempos teníamos visiones idealistas del futuro de la Ilustración Botánica en Chile. Estudiábamos permanentemente. Conversábamos sobre nuestros sueños por e-mail. Hoy, conversando con una periodista, Patri dice: “…podríamos haber sido archi enemigas y competir. Pero optamos por todo lo contrario”. Y eso, es un extraño (y feliz) fenómeno que ocurre con todos los ilustradores de naturaleza que conozco, y son muchos.
Al pasar de los meses y años, fuimos madurando y conociendo a otras como nosotras.
En estos 9 años Chile ha cambiado y los intereses de los jóvenes también. El creciente aumento en el interés por las manualidades y por la ilustración de naturaleza es un reflejo evidente de esos cambios. La búsqueda de sentido, de conexión con uno mismo, con el entorno y con otros, la contemplación, el ver al otro (otro planta, persona, animal), son parte de estos cambios.
Los cambios y los movimientos no son instantáneos. Son procesos que requieren tiempo, maduración, aprendizaje y crecimiento. Después de todos estos años de acompañarnos, de ir sumando a otras que como nosotras creen en la ilustración naturalista como una manifestación artística legítima y necesaria, de enseñar a muchos lo que hemos aprendido de maestros de otros continentes, finalmente hemos logrado realizar nuestro primer gran sueño: mostrarle al mundo que Chile tiene un gran potencial artístico, científico y natural. Que somos capaces de hacernos cargo de registrar nuestra maravillosa flora y que nunca más necesitaremos que vengan de los viejos continentes a decirnos cómo hacerlo. Que los libros más bellos y las plantas más raras de nuestro país saldrán de los lápices y pinceles de nuestros jóvenes.
Nuestras plantas, tan queridas pero también olvidadas, al fin tienen una imagen y una voz, de la mano de una de las manifestaciones más hermosas y auténticas del ser humano: el arte.


Antes de invitarlos a todos a acompañarnos este 18 de mayo, quiero agradecer a todas las integrantes del Círculo de Ilustradores Naturalistas de Chile, Cinc, porque sin ellas esta maravillosa exposición no sería posible, y por supuesto a todos los ilustradores e ilustradoras de naturaleza que se la jugaron por hacer sus mejores representaciones de la flora endémica chilena.


Si te gustan las plantas y quieres apoyarnos, ¡te esperamos el viernes 18 de mayo! Que la inauguración y toda la muestra sea un éxito para que todos sepan que una nueva forma de arte y ciencia, llegó para quedarse.


Cuestionamientos digitales y otras yerbas.

Freycinetia cummingiana, 2017-18. Acuarela sobre papel.
National Tropical Botanic Garden, Kaua’i.
Llevo muchos días intentando pensar en algo interesante para escribir en mi querido blog, pero he estado tan metida en trámites, planificando el año, un trabajo inesperado y preparando mi próxima Residencia en Kaua’i, que no podía pensar en nada que realmente valiera la pena sentarme a escribir o más bien compartir.

“Compartir”.
¿Cómo lo hacemos en este mundo nuevo en que, si no llevamos una agenda de comunicaciones, desaparecemos? O al menos eso se siente. Siento que el trabajo silencioso y solitario en el taller, ese que vivo sola, deja de existir si no es publicado. Por supuesto que no es así, pero ¿no sienten que la presión de la actividad de los demás que vemos en las RRSS los sobrepasa? Dónde está el límite de lo aparente y lo real…no lo sabemos. No sabemos hasta dónde es ficción y hasta dónde realidad, o dónde está el marketing. ¡Porque ahora todo es marketing!
Pienso en estas cosas, miro Instagram, Pinterest y Facebook (al que cada vez respeto menos, qué manera de volverse aburrido, siempre lo mismo, sólo ruido y distracciones de lo que sí tenemos que hacer), y luego mi única conclusión es que es mi trabajo lo que me sostiene, es mi obra y los hechos que la rodean lo que le da valor a lo que tengo para ofrecer. No es una ficción, es real, verdadero.
Por eso, aunque parezca algo banal, borré Facebook y Twitter de mi teléfono. Para bajar la adicción y la necesidad de compartirlo todo. No se me pasa todavía, pero estoy en ello.
En todo esto, me salió un trabajo con una agencia de publicidad en Londres (wow, ¡me sentí bien! que me seleccionaran de entre todo el Universo de artistas botánicas de la actualidad), para hacer las ilustraciones del packaging de una nueva marca de yerba mate. Salió muy lindo, y al fin trabajé con un agencia pro -donde no me regatearon y fueron super respetuosos y me dieron mi espacio y confiaron en mí-. Pero, no puedo compartirlo. Plop. Días de vacío digital, pensando en qué poner, cómo llenar. Sé que suena muy frívolo, pero así están las cosas, sobre todo para quienes trabajamos en lo visual, que vendemos nuestras imágenes de alguna u otra manera. La competencia es voraz. La ansiedad, peor.
La maestría hoy, está en: ser lo mejor posible en mi trabajo, no estar pendiente de lo que hacen otros pero sí estar al tanto, no depender de la opinión de los demás pero estar atenta, publicar lo necesario y no demasiado, vivir el presente y no desatender el futuro, estar en mi mundo real con mi familia y equilibrar todo en una sopa perfecta. Y, por último, multiplicar el pan lo más que pueda.

Les dejo aquí un libro a propósito de esta reflexión, que quiero leer cuando pueda volver a comprar libros -cuando me baje de la bicicleta:

“El Entusiasmo”, de la argentina Remedios Zafra
(Gran dato de mi amiga Celeste Olalquiaga)

Que habla de lo siguiente: El entusiasmo es un libro generacional sobre quienes nacieron a finales del siglo XX y crecieron sin épica pero sí con expectativas, hasta que la crisis sentó las bases de un nuevo escenario que se ha hecho estructural; el escenario de la precariedad y la desilusión. Un libro, pues, con vocación de época, un ensayo sobre el sujeto precario en los trabajos culturales, creativos y académicos contemporáneos en el marco de la agenda neoliberal y el mundo en red. Un ensayo que se pregunta como la vocación y el entusiasmo son instrumentalizados hoy por un sistema que favorece la ansiedad, el conflicto y la dependencia en beneficio de la híper producción y la velocidad competitivas.”

Y, para cerrar:

Como no todo es angustia virtual ni cuestionamiento de la sociedad ni de mi rol en ella, los espero por acá para mostrarles a partir del fin de semana mis segundas andanzas en Kaua’i, con el gentil auspicio de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores, Dirac.

Saludos a todos!

Unos copihues de la felicidad para que a todos nos vaya excelente

Arte, Ciencia y el Tercer Lenguaje.

Ilustraciones de corales recortadas en un gabinete, por Rodrigo Arteaga, 2016.

Hace ya bastante tiempo que se viene hablando de una revitalizada relación entre el Arte y la Ciencia, en muchos niveles. Al menos en mis últimos 15 años de trabajo he sido testigo de cómo esta antigua dupla ha ido tomando fuerza desde ambos campos. Cada vez más vemos a artistas visuales de todos los calibres interesarse por temas científicos y asociarse con profesionales de la ciencia para articular sus obras, y también hay muchos científicos que han sacado sus mentes a pasear por las manifestaciones artísticas, a veces con la idea de difundir su trabajo a través de lo visual, pero también porque simplemente les atrae.
En mi experiencia como profesora de Ilustración Botánica tengo una pequeña muestra de este fenómeno, cuando recibo a artistas (incluyo diseñadores, arquitectos, actores, etc.) declarando que siempre quisieron ser científicos pero no “eran buenos” para las matemáticas, y a muchos científicos que confiesan que siempre quisieron dibujar y pintar pero que por diferentes motivos lo dejaron de lado. En este caso particular, ellos quieren aprender a dibujar plantas para borrar ese molesto límite.

El laboratorio: un nuevo espacio de taller para los artistas.
Foto: G. MacKinnon 2013.

Mucho se habla de que el método científico de investigación tiene una gran relación con los métodos de investigación y creación de los artistas, y pienso que es cierto. Hoy en día, no estar atentos a esta similitud y a los cambios de paradigma es no poner atención a los procesos que están pasando en estos ámbitos del conocimiento y la cultura. En este sentido, es muy importante que el ámbito académico se haga parte de este proceso involucrándose e incluyendo esta perspectiva en su curriculum. No hacerlo, es estar ciego y no acoger a las inquietudes de una juventud que es más dinámica, más inclusiva, curiosa, investigadora y que está ávida de precisamente, borrar fronteras.

En Chile (y en América Latina) estamos viviendo un situación especialmente privilegiada, pues se está formando a paso firme una gran masa de jóvenes profesionales de lo dos mundos que quieren trabajar en esta dirección, y poco a poco están creando este “tercer lenguaje”, que todavía no tiene nombre (a menos que ya alguien se lo haya puesto, pero no he leído ese paper) pero que cada vez cobra más fuerza.

Este Tercer Lenguaje, una especie de “Quinto Elemento” del conocimiento, aparece en el mapa como posibilidades infinitas de expresión, de creación, de comunicación y de expansión del conocimiento y el sentir humano que antes se vieron encasillados en archivadores demasiado restringidos, demasiado estandarizados. De hecho, los científicos por siglos han intentado borrar toda huella de “humanidad” en los resultados de sus investigaciones y en sus imágenes, persiguiendo la hoy cuestionada “objetividad”. Los artistas por otra parte, también se encerraron en su lenguaje críptico, hablando sólo entre ellos, casi abandonando al espectador a su suerte. Arte y Ciencia, rompe este esquema. Es acercar, es cuestionar, es comunicar. No de maneras necesariamente obvias o didácticas, pero sí inclusivas.

Colecciones estéticamente hermosas para aprender a ilustrar plantas.

Este diálogo es potente, es amplio, es infinito. Puede desarrollarse desde los viejos oficios, como la ilustración con lápiz y pincel, o desde la Realidad Virtual y las Redes Sociales. Todos los quehaceres y saberes pueden tener un espacio. Todas las ideas aportan al Todo. Es esencialmente colaborativo. Y colaborar es la nueva perspectiva con que podemos mirar la Evolución, las relaciones humanas, la educación, los gobiernos. ¿Competir? Competir es hoy algo antiguo, un concepto que no nos sirve y estamos dejando atrás.
Es de esperar que las generaciones que están viviendo este cambio abracen este concepto y lo hagan suyo, y se olviden de esa palabra que habla de un fuerte pisando a un débil.

Aquí les dejo tres lecturas y un link, para ahondar en estos temas:

The Mushroom at the End of the World

Staying With The Trouble

Objectivity

https://www.artemasciencia.org/

Salir de la zona de confort.

Parto con esta foto de mi escritorio y mi computador, porque es aquí donde paso gran parte de mis días de trabajo. Es en este lugar donde las ideas van tomando forma y se van transformando en realidad. Desde al año pasado venía pensando que era hora de construir un nuevo sitio web que reuniera todo mi trabajo de Ilustración Botánica, que tuviera una pequeña tienda virtual y que además, funcionara como plataforma de e-learning. Esta última parte es la más ambiciosa y de hecho, aún no está terminada.
Este post no es sobre ilustración botánica.
Hace tiempo también he estado tratando de entender desde mi perspectiva de artista, creadora y profesora, el mundo del emprendimiento. En esa búsqueda, me topé con varias cosas buenas, pero también con los miedos que vienen al pensar seriamente en transformar el trabajo que hago a pequeña escala en algo más grande, dentro del mundo formal de los negocios, donde me declaro casi 100% ignorante. Miré muchos fondos de ayuda a mujeres emprendedoras, pero me di cuenta de que nada se adapta lo que yo necesito, pues todo apunta a personas que ya saben de negocios, y nadie se preocupa de personas creativas, que vienen del mundo del arte y que necesitan estructurar su actividad pero sin convertirse en una empresa o un gerente como lo que conocemos.

Mi nuevo sitio web, www.gmackinnon.com 
Entonces, me puse a buscar ayuda en Internet, que para mí es un terreno mucho más cómodo, donde me manejo muy bien hace ya muchos años, desde que empecé a bloggear en el año 2003 (14 años de bloggera no es poco!!!). Y debo decir entre paréntesis: chiquillas, en este mundo es necesario hablar o al menos leer inglés. Hay mucha más información y reconozco que los gringos tienen buenas ideas y las saben exponer de una manera clara y amena. Casi todo lo que he investigado es de sitios que están en inglés. Es así, al menos hasta ahora (ya lo vamos a ir equilibrando).
En esta investigación me di cuenta de que sí, ya era hora de tener un sitio web como corresponde, con todo lo que implica y por primera vez recurrí a alguien para que hiciera ese trabajo por mí. Porque en este mundo, es muy fácil dárselas de maestra chasquilla y cumplir todos los roles, y algunos no muy bien. Así que junto a un programador muy talentoso y buena onda, construimos la página y seguimos trabajando para terminar el e-learning, un gran sueño que significará mucho más trabajo e investigación de lo que pensé, pues mi idea es bastante ambiciosa y quiero que sea como la imagino y no menos. ¡Yo y las personas que quieren aprender conmigo a distancia nos lo merecemos!
Desde aquí se ingresará al portal de e-learning “Escuela Online de Ilustración Botánica” cuando esté listo.

Todo este trabajo ha sido tremendo, sobre todo porque me ha dado mucho que pensar: al iniciar proyectos de este tipo me veo obligada a re definirme, a declarar qué es lo que quiero hacer y qué no, que tendrá más importancia y qué menos. Y eso es muy importante cuando somos artistas, creadoras, independientes y trabajamos solas. Y después de definirse, algo súper crucial es hacer comunidad y no estar sola. Unirse con gente parecida, encontrar la tribu, el lugar de pertenencia y apoyarse mutuamente. Con eso me refiero a conocer a tus pares, darles la bienvenida a tu vida y entender que en el mundo de hoy, estar sola y aislarse no ayuda en nada. No se trata de ser la mejor amiga de todos tus colegas, pero sí de contribuir a enriquecer tu oficio o profesión, crear alianzas y colaboraciones, pues en este mundo del siglo XXI, un siglo difícil donde es muy fácil perderse en la información y en la máquina despiadada, pertenecer a un grupo puede mantenerte a flote en lo moral, emocional y hasta en lo económico. 
Es por eso que a comienzos de este año, volviendo de la residencia en Kaua’i me reuní con un grupo de grandes mujeres creativas y amantes de la ilustración botánica y la naturaleza y creamos el Círculo de Ilustradores Naturalistas de Chile, Cinc. Es un proyecto grande y con mucha proyección que sería imposible de llevar a cabo sin el trabajo y voluntad de este gran grupo. Este año me he sentido muy feliz de contar con ellas, su trabajo y sobre todo su amistad. 
Homepage del Cinc.
Con todo esto lo que quiero decir es:
– Para poder crecer y expandirse (y no digo ser una mega empresaria ni nada, sigo siendo una micro artista empeñosa), es necesario replantearse, definir quién eres y qué quieres hacer y atenerse a eso.
– Hay que usar bien los talentos que una tiene y saber delegar a otros cuando no sabemos hacer algo. Es un aprendizaje largo y todavía estoy en eso!!! Ya pronto tendré que buscar una asistente, lo veo venir.
– De vez en cuando hay que salir de la zona de confort, tirarse a la piscina, dar el salto. Si no, te puedes quedar en la misma situación laboral y de vida por AÑOS. 
– Conoce a tus pares y haz comunidad: la unión hace la fuerza, sobre todo en un mundo tan lleno de gente y tan descarnado como el que vivimos. Pero que también es increíble, cuando quiere.
Ésta es mi reflexión de hoy. ¡Esperaré feliz sus comentarios al respecto! Abrazos,
Geraldine.

Noticias Primaverales: nueva Web en camino.

Estoy muy feliz de estar a poco tiempo de lanzar mi nueva página web. Desde el año 2009 he estado presente en Internet a través de este blog y de variadas plataformas donde comparto mi trabajo con el mundo. Sin embargo, nunca me había aventurado en la creación de una página. 
Hace un tiempo, tomé la decisión de crear e implementar un portal de e-learning donde enseñar a distancia, pues es mucha la gente que me escribe pidiendo esta opción. 
Me puse a investigar y estudiar para saber cómo se estructuran los cursos online y lo que pronto podrán ver es el resultado de un año de trabajo.
La idea central de la nueva web es ser una plataforma educativa, un canal de comunicación y portafolio más acotado y organizado que el Blog y además una tienda virtual para algunos productos y los cursos online. 
Los cursos estarán disponibles dentro de los próximos meses. Por el momento, haré un lanzamiento de la Primera Etapa. La fecha aun no está confirmada pero será muy pronto.
En el sitio hay un Calendario donde podrás saber de los cursos presenciales y otras actividades que van sucediendo durante el año.
Podrás ver mis distintos trabajos de manera más organizada y en un solo lugar. 
Todavía hay mucho que hacer sin embargo falta poco para darlo a conocer. Espero que me sigan acompañando en esta nueva plataforma y que sea una buena experiencia para todos.