El Collage como alternativa creativa.


La página dedicada a las flores – Diario de Collages 2019

Estoy de vacaciones hace algunos días con mi familia, en la playa. Han sido días muy agradables de descanso, vida familiar, y casi desconexión total. Digo casi, porque esta vez he dejado una pequeña ventana de trabajo abierta para que cuando llegue marzo no me encuentre con una montaña de cosas por hacer si no con un cerro manejable (espero!!!).

Cada vez que venimos a la playa, traigo conmigo una bolsa llena de materiales para pintar, que sé que no usaré. Ellos vienen de paseo “por si acaso” hay tiempo, por si encuentro algo bonito, y muchos etcéteras. Pero siendo honesta cuando estoy de vacaciones, no tengo ganas de hacer lo mismo de siempre. Me mentí por años, pensando que tenía esa capacidad de pintar con una hija de dos meses, o muy cansada, o con una niña que solo quiere jugar, etc. Pero esta vez, aunque seguí con el autoengaño y me traje mis acuarelas hechas a mano (claro, porque no son las de trabajo, son las de amor al arte, diversión), traje otros materiales que sí estoy disfrutando un montón y de hecho, agradezco haber tenido la idea.

Motivada por el post de una gran amiga editora en Instagram, donde contaba que tomó un curso de collage con la gran Alejandra Acosta y que estaba feliz, me dije: “Hace unos 15 años atrás hacías muchos collages y te encantaba. De hecho, por más de un año fueron tu obra plástica. Retómalo!!!”

Simplemente sacar una página y ponerla en mi cuaderno hace que quiera hacer cosas con ella. 


Y así lo hice. Me compré un cuaderno súper grande (en las fotos) y con un papel para multi técnicas (podría habérmelo ahorrado, pero tengo el mal de querer un cuaderno nuevo para TODO). También compré una barra de pegamento y puse una tijera en el estuche. Eso es todo lo que se necesita. El tesoro son las imágenes. Fui tras los pasos de mi amiga y llegué a un vendedor de libros usados que es como el proveedor de todos los vendedores de libros usados, un Diógenes de VERDAD. Y me compré dos volúmenes empastados de enciclopedias Códex, unas enciclopedias chilenas de los 50′-60’s que deben haber sido bastante buenas en su tiempo, con mucha información de muchos temas. Hoy día, lógicamente, está obsoleta en la gran mayoría de los temas, porque el planeta ha cambiado demasiado en 60 años. Pero las ilustraciones son un puente al pasado muy bello, tienen algo especial que cautiva. Será que todos son dibujos a mano, no existen fotos. Sólo dibujos e infografías a mano. Fantástico.

Este collage es la mitad de una imagen que construí pensando en mis acuarelas hechas a mano y en los diferentes intereses que he estado cultivando los últimos años.

Me demoré unas dos semanas en poder recortar esas enciclopedias. Las miré por varios días, recordé cosas. Pero aquí en la playa me libero de lo estricto, así que las recorté y ha sido muy entretenido. No tiene propósito alguno, sólo diversión. Y estoy creando pero de forma relajada, sin presiones de ningún tipo. Ésos momentos creativos son geniales porque son muy transparentes. Arte por el arte.

Creo que es positivo hacer un buen balance entre el artista y el científico. El tiempo haciendo Ilustración Botánica igual me distanció del lado más creativo y libre. Siento que los científicos creen que el proceso del arte es igual al de la ciencia pero no. El arte es espontáneo y sin ataduras, libre. Las cosas no tienen que ser útiles en el arte.
Por otro lado, tener ciertos límites y restricciones ayuda a aprender muy bien una metodología o técnica. Pero la libertad creativa sin límites, no tiene precio.

Este es el collage donde muestro las ganas que tengo de visitar Japón.

Como ves, son selecciones de cosas que me gustaron. Ahora si quiero puedo dejarlas así o hacer algo más en las páginas, que también es muy entretenido. Es muy bueno tener un arte por el arte en la vida.
¿Tienes un espacio de creatividad propio, feliz, y que no se sienta como un trabajo o bajo presión? Cuéntanos para saber.

Arriba y abajo.

Este es mi cuaderno 🙂


Hacer herbarios: un pasatiempo lindo y educativo.

Esta tarde mi hija y yo salimos al jardín a colectar hierbas culinarias y medicinales para hacer herbarios (más algunas otras flores que a ella le gustaron), como parte de los preparativos del nuevo taller de Ilustración Botánica que daré en el mes de octubre y noviembre en Casa de Oficios.
Tengo una libreta pequeña de herbarios que llevo conmigo cuando viajo desde el año 2012, que tiene flores que he encontrado en lugares como Escocia, Chiloé, Kaua’i y el Cajón del Maipo.
Los herbarios son parte fundamental de la historia de la botánica y hasta el día de hoy son parte central del ejercicio de la taxonomía botánica y del registro de las especies en todo el mundo. Prensar plantas es un arte en sí mismo, pues con la práctica se pueden llegar a hacer obras de arte a partir de plantas prensadas y deshidratadas.
Hay muchos libros y publicaciones en Internet que puedes buscar para saber más sobre los orígenes y el desarrollo que ha tenido esta técnica de conservación de plantas a través de los siglos.

The Pressed Plant es un libro que muestra bellos ejemplares de herbarios y que habla de ellos como una forma de arte en sí misma.


Colectar las plantas:
Para colectar las plantas, como siempre, debes usar una tijera de podar limpia y evitar arrancar las ramas, hojas y flores porque con eso sólo estarás causando daño a la planta. Recuerda no extraer especies que estén catalogadas en peligro de conservación ni tampoco lo hagas cuando la cantidad de flores existentes en la población es baja. Las flores son la garantía de una nueva generación. Siempre pide permiso en los jardines y parques. Sólo eres libre de hacer lo que quieras en tu patio 🙂
Junto con las tijeras, debes tener a mano una prensa botánica (como la que aparece en las fotos y que yo compré hace varios años en Amazon) o bien bastante papel de diario, cartón corrugado cortado a tamaño A3 o carta, y dos huinchas o cinturones que puedas usar para apretar la prensa. Puedes poner dos pedazos de trupán de 3mm del tamaño del cartón para darle rigidez. Es una especie de torta donde va: madera, cartón, papel, plantas, papel, cartón….hasta la madera. Lo más importante es que quede bien apretada y la guardes en un lugar seco, ojalá cerca a una fuente de calor como ventana con sol o estufa en invierno, para acelerar el proceso de deshidratación. De esta forma, las plantas mantienen mejor sus colores. Si hay flores u hojas muy carnosas, tienes que cambiar el papel cada dos días para evitar que salgan hongos que arruinen tu espécimen.
Ejemplares de Capsella bursa-pastoris o Bolsa de Pastor que encontré en el pasto.


La composición
Como en toda manifestación artística, diseño o imagen, la composición es muy importante. Un herbario bien hecho, además de mostrar las características importantes de una planta, está hecho con sentido estético. He visitado varios herbarios, y al mirar los ejemplares es posible ver la sensibilidad de los botánicos. Algunos son muy preocupados a la hora de disponer las flores, otros llegan y aplastan sin mucha gracia. Así que hay que preocuparse de la estética del herbario para resulte un material útil y estéticamente bello. 
Flores de peral, milenrama y chilco enano.
Las plantas que puedes prensar son todas aquellas con flores, desde pastos hasta ramas de árboles en flor. Las semillas, conos y elementos leñosos no se prensan, si no que se colectan en frascos o cajas. Los hongos debes deshidratarlos muy rápido, y no se prensan. Muchas veces se utiliza un deshidratador de alimentos, porque los hongos pueden pudrirse muy rápido si no los manejas bien. Los musgos se pueden prensar, procurando cambiar el papel seguido para eliminar el exceso de humedad y prevenir la aparición de hongos. Las algas también se prensan en herbarios, pero no puedo dar muchos consejos acerca de ellas porque nunca lo he hecho. Cuando lo haga, podré hablar de los herbarios acuáticos.
Recuerda que: para conservar el color lo mejor posible, el secado debe ser relativamente rápido, para que la humedad sea eliminada rápidamente y los pigmentos no se deterioren tanto. 
Si no puedes fabricar una prensa, puedes usar libros grandes y pesados y si, por causalidad tienes, una guía de teléfono.
A continuación, dejo el link de un posteo anterior donde explico cómo montar los herbarios en casa una vez listos.
Que tengas lindas aventuras prensando plantas! Espero ver tus fotos en Instagram 🙂

La auto publicación: un nuevo canal para la creatividad.

Este mes de mayo es uno de los más movidos de este año, sin duda. Están pasando muchas cosas en mi mundo de ilustración botánica: el 15 parto con los talleres de Ilustración de Orquídeas en mi sala de clases, el 18 es la inauguración de la exposición internacional de Ilustración Botánica de Flora Chilena, y además estoy terminando de imprimir la segunda edición de mi Cuaderno de Estudio Mini. Hoy tengo muchas ganas de hablar precisamente de la autoedición. 
Al empezar este año, mi resolución personal para el 2018 fue el crecimiento: expandir mis límites, ir más allá y sobre todo, definir lo que quiero hacer de aquí a los próximos 10 años. Sé que suena mucho tiempo, pero estoy aprendiendo a ponerme metas a corto, mediano y largo plazo. Supongo que en este mundo tan rápido y exigente, si quiero que me vaya bien, tener una carrera que me haga feliz y además ser un puntal económico en mi casa, tengo que ser una mujer organizada. 
En todas esas reflexiones, encontré que uno de las vertientes donde quiero invertir mi energía es en los materiales educativos para ilustración botánica y en las autoediciones. Esto es, con mis recursos y posibilidades, crear mis propios libros y publicaciones, físicas o digitales. 
Empecé el año pasado con la primera edición del Cuaderno de Estudio Mini. La idea inicial de este librito era juntar algunos contenidos básicos y tenerlo como libreta de apuntes y referencias en mis clases y también para quienes lo quisieran comprar. Imprimí 100 ejemplares y se me hicieron pocos. A comienzos de este año, decidí escribir otro libro que fuera complementario, y que reuniera otros contenidos más teóricos y muchos datos, por eso decidí que lo mejor era hacerlo en formato digital. El Cuaderno de Estudio Digital es mi primer experimento en esta línea de publicaciones y espero revisarlo pronto para irlo mejorando en aspectos como que se adapte mejor a los distintos dispositivos y que esté mejor diseñado. 
Hoy acaba de irse a imprenta la segunda edición del Cuaderno de Estudio Mini (me encanta que se llame como si fuera algo tecnológico), que viene corregido en la parte botánica por la ilustradora botánica argentina Alejandra Migoya y con varios contenidos nuevos. El tipo de libro sigue siendo igual porque como ya saben, lo estoy haciendo con mis recursos disponibles y sabiendo que no tengo los canales de venta de los libros “de verdad” (no digo que mis cosas no sean verdaderas porque lo son!!!). Eso sí esta vez hice 200 y espero con estos recursos poder más adelante desarrollar un tercero más extenso y sofisticado. No sé cómo pero lo haré.
Por lo pronto, apenas pase este mes de locos, me voy a dedicar 100% a mi escuela online y a producir y lanzar mis cursos definitivamente. Y esto, créanme, no es algo fácil! requiere de mucho trabajo, tiempo, estudio e inversión. No es ponerse a dibujar delante de la cámara, es mucho más complejo y por eso mismo lo encuentro algo muy apasionante y sé que valdrá la pena.
Si lees este post y crees tener buenas ideas que podrían ser algo interesante, no dudes en comentar o escribirme! 

Alianza con los increíbles pinceles Rosemary and Company

Hace ya cinco años conocí la marca de pinceles Rosemary and Company. Se trata de una fábrica de pinceles para artistas familiar, que vende sus productos sólo a través de su página web y de algunos artistas. Por esta razón, los pinceles son de muy buena calidad y factura y al mismo tiempo, los precios son más bajos que los de las marcas conocidas (pues no hay retail incluido).
Este año, con Rosemary formamos una alianza y pude diseñar dos sets de pinceles especiales para ilustradores botánicos. Esto nace de la necesidad de que mis estudiantes puedan acceder a buenos materiales a un precio justo. Quiero aclarar desde un principio que yo no recibo comisiones a cambio de esta alianza.
El primer set consta de 4 pinceles para acuarela de sable Kolinsky (pelo natural), redondos. Este set es para quienes necesitan comprar sus primeros pinceles profesionales y no tienen claro qué números sirven más.
La selección es:
Pinceles nº 1 y 2 para los detalles, y nº5 para áreas más extensas. El nº7 es perfecto para el agua, pues es lo suficientemente grueso para áreas grandes y al mismo tiempo tiene una punta muy fina que te permite humedecer áreas muy pequeñas y trabajar detalles más intrincados.
El segundo set es más económico y está compuesto por siete pinceles de pelo mixto: nylon + sable natural, lo que les da mayor capacidad para absorber agua y son muy durables y más baratos. Con este set no necesitas nada más:
El set 2 tiene pinceles sable, de pelo mixto y redondos nº 1, 3 y 4 para detalles y áreas pequeñas, nº 5 para pintar áreas más extensas y un nº7 para el agua. Además, viene con un pincel espatulado de pelo sintético nº4 que podrás usar para limpiar manchas, corregir detalles, etc. Este set, es muy barato y es ideal para los que quieren un set completo y a un súper buen precio.
Les recomiendo 100% esta marca. Te harán un descuento por el impuesto británico y el envío es rápido y los pinceles llegan en excelentes condiciones. Espero que los disfruten y cuéntenme si compran uno de estos sets.
¡A pintar!

Crítica de Materiales nº2

Hola a todos! Esta semana quiero empezar revisando dos materiales que los amigos de Color Animal me mandaron para probar. Se trata de la caja de acuarelas Rembrandt de 12 colores calidad Artista y el nuevo papel en blocks para acuarela de Hahnemüle “Britannia”, en su versión 300grs Matt (con grano) y el de 300grs Hot Press Satinado (sólo tengo una pequeña muestra del segundo).
Las acuarelas Rembrandt vienen en pastillas (1/2 pastilla) envueltas en papel encerado y son 12 colores. Son los colores clásicos que vienen en las selecciones de 12:
Amarillo de Cadmio Claro, Amarillo de Cadmio Oscuro, Rojo de Cadmio Claro, Carmín, Azul Ultramar, Azul Cerúleo, Verde Claro, Verde Viridian, Amarillo Ocre, Tierra de Siena, Café Van Dycke y Gris de Payne (lo que es un muy buen reemplazo del negro). Los nombres podrían cambiar pues en la caja sólo vienen con su número. 
Dentro de la caja viene un pequeño pincel de viaje plástico de pelo de sable, más o menos nº2.
Como vemos en la foto, los colores son vibrantes y permanecen iguales una vez secos. Lo que a mí en lo personal no me gusta tanto es la selección: las compañías insisten en elegir siempre los Cadmios para sus paletas armadas y al menos yo casi no los uso porque son muy opacos y siempre prefiero los colores semi transparentes o transparentes. Esta vez los usé para darle unos brillos amarillos a una flor que tuve que pintar y resultó bien, pero no los recomendaría para hacer todo un trabajo por el hecho de que una capa va a tapar a la anterior y eso no siempre es lo que uno quiere.
El Verde Claro tampoco me gustó porque es poco natural, por eso hay que considerar que estos colores deberían mezclarse con otros para bajarlos un poco y aprovechar sus cualidades.
El Café Van Dycke es súper lindo y el Payne’s Grey también, lo mismo el Carmín es un muy buen color.
En interacción con el papel Britannia de 300grs Matt (granulado) funcionan súper bien. Son fáciles de levantar, como vemos en la foto. 
En cuanto al papel, es agradable para trabajar seco y húmedo, es muy expresivo y se pueden hacer manchas bonitas, además tolera bastante agua. El block es engomado entero menos la esquina inferior izquierda. Esto permite que el papel esté tenso mientras pintas. 
Es un papel bien bonito aunque pienso que no es adecuado para ilustración científica por la textura que tiene. Es difícil lograr detalles muy finos así que lo descarto para mi trabajo, pero sí creo que va a funcionar muy bien con mis acuarelas artesanales porque les va a dar un toque de expresividad extra lo que en ese caso es excelente.
Aquí pueden ver la página completa.
Este es el material más interesante de los tres, el papel Britannia Satinado de 300grs Hot Press -las características que buscamos en ilustración científica-. Lo probé con acuarela, lo fome es que lo tengo hace tiempo y de tanto tocarlo se engrasó un poco y la pintura no corre tan bien, tengo que comprar un block para usarlo como corresponde.
En todo caso, el papel es bien agradable, parecido al descontinuado Fabriano 5 que usaba antes. Esta vez hice un pequeño ejercicio mezclando acuarela con lápiz de color Polychromos y aunque tengo casi nada de experiencia con los lápices, siento que funcionó bastante bien, así que probablemente sea una buena idea para los que trabajan con lápices que consideren darle una oportunidad. Yo quiero hacer más pruebas de todas maneras con este papel y ver cómo me va. Otra cosa, me gustó el color del papel, bastante blanco pero no color “cloro” y es súper liso, justo lo que se necesita al ilustrar para ciencias.
Me gustaría publicar los precios del papel aquí para poder pensar en la relación precio-calidad pero no los encontré en el sitio de la tienda esta vez. La caja de acuarelas Rembrandt de 24 colores cuesta $90.000 así que asumo que la de 12 debe costar más o menos la mitad. Creo que es el estándar de precio de las acuarelas profesionales. La latita es bien buena y recomiendo este set sobre todo para viajar con él y pintar paisajes naturales o urbanos, tiene buenos colores para eso.

Conociendo nuevas acuarelas: QOR.

Ayer fui invitada por mis amigos de Plop! Galería y Color Animal a un taller donde nos mostraron productos nuevos de la marca de pinturas Golden (USA). Lo que más me interesó era conocer las acuarelas QOR, que aunque ya llevan varios meses en venta nunca había probado, ni tampoco tenía referencias de nadie que las estuviera usando.
Les doy las gracias a Gisella Trucco y Paul (artista Golden) que fueron muy amables y nos contaron de qué se trataban estas acuarelas y unos acrílicos llamados High Flow bien choros pero que, como no uso, no puse mucha atención.

Como ustedes saben, uso solamente acuarelas de calidad Artista o Profesional y tengo mis marcas favoritas (además colores favoritos en cada una), la mayoría tradicionales en su formulación (con la receta antigua de goma arábica):

1) Winsor & Newton
2) Daniel Smith
3) Old Holland
5) Schminke

QOR tiene una característica interesante, pues ellos usan un aglutinante sintético que es similar a la goma arábica pero tiene la gracia de que es 100% transparente (la goma es levemente como miel más amarilla) y que además puede cargar altas cantidades de pigmento, supuestamente 4 veces más que la goma natural. Esto hace que los colores sean muy muy saturados y que con un poquito puedas pintar una gran superficie y alcanzar una gama tonal más amplia.

Los estuve probando con algunas técnicas de las que uso comúnmente y se ven muy bien, también son agradables al pintar. No usé mi papel de siempre pero probé en un Arches Cold Press y en un Hahnemülle Bamboo que es bien rico, pero no lo suficientemente liso para ilustración científica. Puede usarse para todo lo demás, obviamente 🙂

Lo no tan bueno es que cada tubo de 11ml cuesta sobre $10.000, o sea son una mega inversión. Pero, supuestamente deberían durar más por la alta concentración de pintura. Mis pruebas no dieron como para saber eso, así que hoy fui y me compré dos colores que en general uso mucho y que ayer probé, Indigo y Green Gold. Ambos anduvieron muy bien y el color es muy lindo, y es verdad que cuando secan quedan iguales.

Bueno, esa fue mi experiencia con esta nueva marca, ya les iré contando más cuando los conozca mejor. Y ojo: esto no es un infomercial! Lo hago porque me gusta escribir lo que hago y compartirlo con ustedes.

¡Suerte con las pinturas!

Los amados materiales

Tengo que confesar que soy adicta a buscar materiales por Chile y el Mundo para mi trabajo y para, simplemente, satisfacer el vicio de tener a la mano todo lo que algún día pueda necesitar. Sé que es una actitud muy poco ecológica, pero me gustan demasiado y lo bueno es que efectivamente en algún momento terminan siendo usados o en su defecto regalados a alguien que los use.
En el último tiempo mi gran obsesión son los libros de tapa dura con buenos papeles para dibujar y pintar, y los busco insaciablemente.
También me encanta encontrar colores nuevos, pinceles, y todo lo demás. Por eso, he estado pensando mucho en las pocas opciones que tenemos en Chile. Aunque se instalan librerías nuevas es poca la variedad de cosas que encontramos…y no es que en el resto del mundo sea súper variado, el secreto está en ser busquilla y encontrar las joyas que hay escondidas por ahí.

Me gustan muchísimo los libros grandes, tamaño A3 con papel para dibujar. Cada vez que inicio una aventura ilustrando plantas parto con uno nuevo y me encanta terminarlos y que se llenen de miles de dibujos que quedan como registro para siempre. 
Mi libro de plantas de Kaua’i y las queridas acuarelas.

 Hace un par de semanas, decidí fabricar el cuaderno de acuarela que me hubiese gustado tener hace años atrás, cuando estaba empezando a ilustrar. Así que después de varios días de trabajo, nació mi primer Cuaderno de Campo para Ilustración Botánica.

Para empezar, hice una pequeña edición de sólo 8. Son de 28 x 14 cm, tienen tapas de mica y espiral metálico y un capítulo de Botánica Básica más 15 hojas de papel Saunders Waterford 300grs HP High White, bello para ilustrar plantas en acuarela, lápices de colores o témpera. También trae algunas páginas de papel de color libres de ácido para separar, pegar herbarios, pintar, etc.
Me gusta mucho hacer este tipo de cosas, así que de todas maneras seguiré investigando e inventando. Si te interesa este Cuaderno de Campo, escríbeme a geraldine.mac@gmail.com
Puedes verlo también en Facebook e Instagram buscando @naturalistamac

Descansar para continuar y crecer

Este ha sido un año muy cargado de desafíos en todos los planos: laboral, familiar, personal, material, todo! En un abrir y cerrar de ojos estamos en agosto y casi sin darme cuenta, no había destinado ni un minuto a descansar, salir a dar una vuelta, ver el mar ni dormir hasta un poco más tarde. No había destinado tiempo para no hacer nada. Y qué importante es no hacer nada en un mundo que nos exige lo máximo, que nos hace estar siempre atentos. Sobre todo si hemos elegido el camino de ser independientes, la exigencia es doble pues viene de adentro y de afuera. Es complejo establecer una disciplina y ponerle límites al trabajo, que tiende a mezclarse con la vida familiar.

En esas reflexiones estaba, y me puse a buscar un taller fuera de mi casa. Estuve meses intentando entrar al Paseo de las Artes de La Reina, mi comuna, pensando que sería un lugar más que ideal para hacer mi trabajo y dar clases. Pero me encontré con el aparato municipal y después de mucho intentarlo, me di por vencida. También busqué lugares en arriendo, pero wow, están imposibles de pagar.

Así que finalmente, decidí mantener mi trabajo en casa como lo he hecho desde hace ya 8 años, sólo que me armé un nuevo taller, grande, espacioso, privado y estimulante para continuar con mi obra como ilustradora y además hacer cosas nuevas, explorar otras técnicas, otros temas y formas de crear.

Y por supuesto, no me olvido de las personas que quieren aprender a dibujar y pintar. Las clases de Ilustración Botánica son ya parte de mi vida, no pueden faltar. Es la forma de estar en contacto con otros, personas que vienen desde sus mundos a conocer el mío. Por eso, estamos a punto de inaugurar una agradable sala de clases, para unas 5 ó 6 personas. Es interesante pues con el pasar del tiempo estas clases se han ido transformando conmigo y con quienes van y vuelven.

La estancia en el Museo. Un espacio de reflexión en otras coordenadas, mirando un viejo parque en uno de los corazones de Santiago. Ahí está una gran fracción del conocimiento del país. Y no se entiende: por qué no está lleno de recursos y muestra lo mejor de sí mismo. Porque los intereses están en puntos equivocados. Y ahí, junto con las especiales personas que trabajan ahí y sus visitantes, está la comunidad. Es el puente entre conocimiento y las personas…bueno, uno de ellos.
Pronto empezaré una serie de trabajos para concluir la etapa 1 de este proceso.

Esto es parte de una larga investigación en curso. Un camino paralelo pues el mundo tiene muchas opciones. A ratos vivo muy concentrada en una sola cosa, pero en este momento surgen nuevas ideas. El mejor consejo: usar pocos colores, es la clave para conocerlos todos.

Fines del invierno.

Volver a las bases.

Para poder seguir aprendiendo cada cierto tiempo, hay que estudiarlo todo de nuevo.

Mini ruedas de color – 2015

¿Tubo o pastillas?

Muchas veces me han preguntado qué es mejor para pintar, si las pastillas de acuarela o los tubos.
Tengo buenas noticias: ambos son geniales.
Simplemente se trata de dos formas de presentación de un mismo producto. Las pastillas vienen de los primeros tiempos de la acuarela, cuando la marca inglesa Reeves introdujo las primeras cajas de acuarelas portátiles en 1776. Sabemos que en tiempos de la Reina Victoria, las damas de buena familia recibían clases de acuarela y era el hobby preferido. Por eso está lleno de historias de señoritas que salían a pintar a la campiña, igual que ahora 😉

De hecho, podemos ver cómo era el bolso de acuarelas de la mismísima Reina Victoria:
Bolso de acuarelas de la Reina Victoria.
Con los avances tecnológicos y la invención del tubo metálico que permitió almacenar los pigmentos preparados llegar y usar, óleos y acuarelas pudieron venderse listos. 
O sea, la calidad de ambos (tubo v/s pastilla) en una misma línea de colores debiera ser igual, pues es el mismo producto presentado de dos maneras.
En lo personal, generalmente prefiero comprar tubos pues viene más cantidad de pintura y además sirven para rellenar paletas con los colores que prefiero para trabajar. Así tengo varias paletas para distintos objetivos, aunque usualmente es una mi favorita, con varios colores primarios y algunos complementarios. 
La típica paleta plástica china es súper portátil y no falla, además es barata. La más barata está en la Librería Nacional, a un poco más de dos mil pesos.
Las pastillas por otro lado tienen la ventaja de que se ponen en paletas metálicas especiales y se pueden intercambiar y por supuesto rellenar cuando se acaban. En Chile lamentablemente no venden pocillos vacíos, pero a medida que uno va comprando, va juntando. Lo bueno es que se pueden guardar en cualquier caja o lata y si hay colores que quieres probar o no están en tubo, la pastilla siempre es una súper opción. Como les decía, la calidad debiera ser igual dentro de una misma marca.
Lo más importante es, independiente de la marca que elijan para trabajar, que los colores sean de calidad Artista y no Estudiante. Eso sí hace una enorme diferencia.
En mi caso, tengo Síndrome de Diógenes con las acuarelas y siempre estoy buscando alternativas para probar. 
Mis marcas favoritas para trabajar son: Winsor & Newton Artist’s Watercolours, Daniel Smith Extra Fine Watercolor, Old Holland Watercolours y Schminke Horadam Watercolour.

Mis pastillas, acabo de rellenarlas hoy. Los tubos deben quedar bien cerrados y ojalá dentro de una caja plástica sellada para que no se vayan a secar.