Colapso del Modelo? Entrevista al Geógrafo Pablo Osses.

Estamos en pleno año 2019, y ya son 10 años de sequía extrema en la zona central de nuestro país. Al mismo tiempo, en Brasil gracias al gobierno de Bolsonaro, se han dejado de lado las políticas de protección al bosque y gran parte de la Amazonía está siendo arrasada por el fuego para dar paso a los cultivos y el pastoreo. Lo mismo está ocurriendo en Bolivia y en otros sectores aledaños a este enorme bosque de relevancia mundial. Aquí en Chile, nos prometen sacar el carbón de las matriz energética de aquí al 2050. Ese año, se ha manejado como el “año D” del cambio climático, pero las cosas se han acelerado ostensiblemente y esa fecha resulta casi irrisoria.

¿Qué podemos hacer los ciudadanos? ¿Qué es el calentamiento global?

La mirada activa y positiva de Pablo Osses nos sugiere que la acción ciudadana es un factor de radical importancia para generar los cambios que necesitamos, y nos llama a todos a informarnos y a participar, aunque nuestro sistema tenga falencias.

Recordemos que el país lo hacemos y somos todos, y culparnos unos a otros nos llevará a no hacer nada.

Espero tus comentarios sobre esta entretenida y contingente entrevista.

Un gran abrazo!

Obra de la portada por Víctor Mahana www.victormahana.com

La Sexta Extinción Masiva, Chile y la COP25

Hace ya muchos años que estamos hablando sobre el Calentamiento Global, el Cambio Climático y los graves efectos que estos fenómenos causados por la Humanidad están teniendo sobre los ecosistemas, las especies, y las personas.

No existe ningún aspecto de nuestras vidas que no se vea afectado en alguna medida por estos hechos. Según los últimos estudios y reportes oficiales (link más abajo al que menciono en el video), tenemos una ventana de apenas 10 años para frenar la situación e impedir que la temperatura del planeta se eleve a niveles en que nuestra vida se haga muy difícil e incluso imposible en muchos lugares.

Con la cantidad enorme de información que estamos recibiendo diariamente, estas noticias poco a poco están formando parte de nuestro diario vivir y corremos el riesgo de desconectarnos para poder seguir viviendo tranquilos o de paralizarnos por la angustia que provoca el panorama “que viene”. Aunque ni tú ni yo tenemos el poder de cambiar el mundo de forma individual, sí podemos hacerlo como colectivo. Por eso, es crucial que estemos conectados, nos informemos, nos comuniquemos y exijamos a nuestros gobiernos y líderes que tomen las acciones necesarias para garantizarles un futuro medianamente viable a nuestros hijos y todas las generaciones de personas y otros seres vivos que están con nosotros en la Tierra.

Mantengámonos optimistas pero no nos quedemos dormidos. Aprovechemos todos los recursos que tenemos ahora para hacernos escuchar y mostrar a nuestros conciudadanos que tenemos un país único que necesita que lo cuidemos.

Un pequeño adelanto de lo que viene…

En los próximos episodios de Mi Naturalismo TV conversaré con dos amigos, uno de la infancia y otro que conocí en esta etapa naturalista. Ellos nos van a mostrar los grandes aportes que están haciendo en áreas súper relevantes para las personas y el medio ambiente. Después de eso, compartiré un viaje muy especial: una visita a los inicios de mi camino naturalista. Ya iré contando más sobre ese proyecto súper emocionante que está a la vuelta de la esquina.

Links de este programa:

Link al reporte anual de IPBES

Link al Diplomado en Ilustración Naturalista- Diseño UC

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G.-

8 cosas que la Ilustración Botánica puede hacer por ti.

La ilustración botánica llegó a mi vida en un momento crucial. Estaba viviendo grandes cambios en muchos sentidos incluyendo matrimonio, cambio de ciudad y muchas dudas sobre mi futuro profesional. Había mucha confusión y era hora de tomar decisiones.
Independiente de lo que esté pasando en tu vida, aprender a ilustrar plantas trae muchos beneficios que van más allá de lo meramente técnico. Los alcances de este oficio pueden ser muy profundos para ti si te lo permites.
Veamos 8 beneficios indiscutibles:
  1. Va a abrir tu mundo. Lo primero que experimentas al adentrarte en el universo de la ilustración botánica es darte cuenta de que el mundo de las plantas es enorme, y más aún, que el mundo de la ilustración botánica es gigantesco y cada día vas a descubrir más y más ilustradores maravillosos que te empujarán a seguir aprendiendo. Y además, vas a pertenecer a una tribu internacional de amantes de las plantas y la pintura. ¿Hay algo mejor?
  2. Una vez que ves el mundo ampliarse hacia nuevos horizontes, empiezas a conocer a mucha gente que de alguna u otra manera, se relaciona con las plantas. Personas que antes pasaban desapercibidas, empezarán a aparecer a tu alrededor: coleccionistas de plantas, aficionados a la flora nativa (que saben muchísimo), botánicos, horticultores, jardineras, paisajistas, otros ilustradores de flora y fauna, ecologistas, artistas y un sinfín de personajes que no dejarán de presentarse una vez que entres por la puerta de la ilustración botánica.
  3. Tendrás una mayor conexión con los ciclos de la naturaleza. Quizás ya vivías observando las estaciones del año, o puede ser que estabas presente en cada una sin poner atención a los pequeños detalles. No importa si vives en una gran ciudad o en un lugar muy salvaje: cuando empiezas a ilustrar plantas, los ciclos naturales se vuelven relevantes para ti y tus investigaciones. ¿Cerca tuyo crece una flor nativa que quieres dibujar? Tendrás que averiguar sus tiempos de floración y salir corriendo a buscarla cuando sea el momento. ¿Hay hongos llamativos en tu región en el otoño? A investigar y a disfrutar con atención todas las temporadas.
  4. Sin darte cuenta, vas a empezar a meditar. Al sentarte en tu mesa a observar, dibujar y pintar tu planta, el tiempo pasa volando y tu mente se desconecta de los quehaceres y las demandas del día a día. También se silenciará esa voz interior que te está recordando la agenda, las compras y todo lo relacionado con el mundo terrenal. A pesar del esfuerzo que significa estar dibujando por horas, te mente estará descansada, renovada y podrá concentrarse mejor en todas sus tareas. ¡Meditar nunca fue tan fácil!
  5. El verde ya nunca más será lo mismo.  ¿Las plantas son verdes? ¡No todas! ¿Todos los verdes son iguales? ¡Claro que no! Apenas empieces a trabajar dibujando y pintando plantas, tu antiguo concepto del color verde -como un conjunto de tres o 4 colores-, va a explotar. De pronto, sales a la calle y te encuentras analizando el verde de una hoja, preguntándote con qué colores podrías usar para llegar a ese color exacto. Miras las nervaduras de las hojas y son muy amarillas, ¡o rojas! Aunque siempre has sabido que las plantas tienen distintos tipos de verdes, al estar pintándolas, tu percepción del verde y todos los colores cambiará radicalmente.
  6. Empiezas a llamar por sus nombres a las plantas que antes no podías identificar.  Esto, aunque un poco “nerd”, es muy entretenido y útil. No quiere decir que te los vas a saber todos en un par de meses, pero al ir ilustrando, investigando, conociendo familias de plantas, géneros y especies, tu biblioteca vegetal irá creciendo. Así, podrás buscar información mucho más rápido, hacer preguntas más dirigidas a los expertos y agregarle un contenido importante a tu trabajo: la parte botánica. Además, tus paseos a la naturaleza y a los jardines se harán mucho más divertidos al intentar dar el nombre correcto a todo lo que ves.
  7. Si antes tenías ganas de viajar, ahora vas a pensar en eso todo el tiempo. Las maravillosas plantas están en todos lados. Hay muy pocos rincones del planeta que no tienen vida vegetal. Los ilustradores botánicos se sienten naturalmente inclinados hacia los viajes, quizás manteniendo las costumbres aventureras de nuestros tatarabuelos los naturalistas. Por eso, al iniciarte en la ilustración de plantas y abrir tu mundo, vas a querer ir a conocer lugares de tu país u otros países, porque no puedes dejar de ver esa planta increíble en su hábitat silvestre. O también, te vas a obsesionar con cierto jardín botánico y esa será una de tus metas. Honestamente, ¿a quién no le ha pasado?
  8. Y por último, algo que personalmente me ha pasado y agradezco: tu arte tiene un propósito más allá de ti. Con esto quiero decir, que al hacer este trabajo tu cabeza y corazón no estarán tan centrados en tu persona o tus conflictos personales, si no que te concentrarás en tu planta, sus características y su situación en el medio ambiente. ¿Por qué creo que es muy bueno? Porque tu arte se conecta más abiertamente con otros y la conversación se abre. Además, ilustrar plantas tiene un propósito intrínseco, que es comunicar la historia de una planta a personas que no saben de ella tanto como sabes tú. Esta forma de arte es un diálogo entre la planta, tú y los espectadores. Este proceso, hará tu vida mucho más liviana, ¡te lo aseguro! Finalmente: el mundo y las plantas necesitan que tú y todos nosotros llevemos el mensaje de la conservación AHORA!
Éstas son las 8 cosas increíbles que te puede traer la Ilustración Botánica a tu vida si estás abierto. Hay muchas más que se están quedando afuera de esta lista, así que si conoces otros beneficios que esta hermosa disciplina puede brindarnos, escríbelo en los comentarios!!!
Link segmento de Libros: “Verde/Azul”, libro de la semana gracias a Librería Libro Verde. https://www.libroverde.cl/verde-azul-1062006440xJM
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Araucarias Nahuelbuta Mi Naturalismo Geraldine MacKinnon Naturaleza

Decálogo de Mi Naturalismo – Escuela Online de Ilustración Botánica.

Cómo hacemos del mundo un lugar mejor dibujando plantas.

Años atrás, había recién regresado de mi residencia del Royal Botanic Garden Edinburgh muy feliz después haber tenido la fortuna de estar aprendiendo en uno de los mejores jardines botánicos del mundo. Venía con todo el entusiasmo que se trae después de un viaje como ése: ganas de dibujar todas las plantas de Chile, de seguir enseñando, de hacer miles de proyectos. Un mareo de ideas y felicidad. Unas semanas después, mi padre me prestó un libro* escrito por un periodista australiano que se había propuesto averiguar si el Calentamiento Global era real o una farsa, y por qué las personas nos resistíamos a hacer algo. 

Leí el libro en pocas noches y cerca del final, me sentí totalmente desolada. Recuerdo que me puse a llorar y sentí que no había ninguna salida posible. En ese momento, le dije a mi marido que no quería tener hijos. Sentía que era injusto y egoísta traer más niños a un mundo donde la gran mayoría de los niños tienen vidas terribles y más encima, con la sentencia de un futuro caótico y negro. Pensé que nada de lo que pudiera hacer tenía ningún sentido, ni mucho menos impacto. 
Lo único que atiné a sentir en ese momento era que mi trabajo era tremendamente inútil y superfluo. Ilustrar plantas se me presentó como algo vacío, sin sentido y hasta ridículo en un mundo con tantas urgencias, injusticias, problemas enormes. ¿Qué podía hacer yo? 
Me atormenté con esos pensamientos por varios días, hasta que poco a poco se fueron calmando y después de implementar sistemas de reciclaje y lombricultura en mi casa, seguí con mi vida. Traté de comprar más en las ferias orgánicas y usar menos plástico. Supongo que es lo mínimo que podemos hacer los ciudadanos al estar viviendo en estos tiempos. Más adelante, quise ser mamá y tuvimos a nuestra hijita, Tahira. 
Ha pasado el tiempo, y la situación mundial no ha mejorado, si no todo lo contrario. Hay más desigualdad, los ciudadanos ya no tenemos por quién votar. En el mundo están surgiendo liderazgos nefastos que cuestionan toda lógica y sentido común. Brasil es el ejemplo que se me viene primero a la cabeza por su total locura. Y aquí, mientras escribo, están intentando privatizar el agua definitivamente y a perpetuidad, pues leyeron el informe que pone a Chile como el país con más estrés hídrico de toda la región para el 2040. Podría seguir nombrando estas atrocidades una tras otra.  
Pero ya no pienso que ilustrar plantas o dedicarse a esta profesión sea algo ridículo o inútil. Hace tiempo que logré identificar y asumir la importancia de este trabajo, y sobre todo entendí que el mundo es una gran cebolla que tiene muchas capas, y que cada ser humano habita o participa de algunas de ellas, y que es imposible ser directamente influyente en todas. Mi lugar está en la difusión de la ilustración botánica, en abrir caminos para otros, en mantener un oficio, en que se hable de plantas y que mucha gente use este conocimiento para movilizar más vidas. Creo en el arte naturalista como medio de comunicación, como un lenguaje que a través de la conexión autor – planta (etc.) – espectador logra transmitir ideas, conocimientos y emociones de manera mucho más eficiente y profunda que leer reportajes, papers o diarios. También estoy convencida de que contemplar y dibujar mucho de alguna manera, nos hace mejores personas. Al menos lo he comprobado en mí y en muchas personas que conozco y que se sienten más felices y equilibradas desde que incorporaron el dibujo como práctica constante en sus vidas.
Mientras más personas de todas las edades cultiven la pasión por observar, dibujar, rescatar , mostrar y enseñar nuestra flora, ecosistemas, fauna, etc., más posibilidades tenemos de lograr que se produzca el cambio que necesitamos. La cebolla hay que pelarla en todas sus capas, todos los aportes suman. 
Si orientamos nuestros esfuerzos de maneras positivas, con mensajes que impulsen a otros a conocer y a tomar consciencia, si logramos que el sistema educacional ponga su atención en los temas importantes, que las políticas del Estado cambien, que la naturaleza tenga el lugar que le corresponde, estaremos haciendo algo. Nada garantiza que lograremos nuestro cometido en esta generación, la maquinaria existente es enorme y pesada. Pero si como las hormigas trabajamos uno al lado del otro, insistentemente, consistentemente, sé que habrán cambios y que nuestros hijos y sus hijos podrán vivir en un mundo mejor.
Sea lo que sea que estés haciendo, tus acciones y palabras pueden ser un ejemplo para otros. 
¿Qué sientes cuando piensas en este tema? ¿Piensas que podremos hacer algo por nuestro amado planeta y por todos los seres vivos que lo habitamos? 

Arte, Ciencia y el Tercer Lenguaje.

Ilustraciones de corales recortadas en un gabinete, por Rodrigo Arteaga, 2016.

Hace ya bastante tiempo que se viene hablando de una revitalizada relación entre el Arte y la Ciencia, en muchos niveles. Al menos en mis últimos 15 años de trabajo he sido testigo de cómo esta antigua dupla ha ido tomando fuerza desde ambos campos. Cada vez más vemos a artistas visuales de todos los calibres interesarse por temas científicos y asociarse con profesionales de la ciencia para articular sus obras, y también hay muchos científicos que han sacado sus mentes a pasear por las manifestaciones artísticas, a veces con la idea de difundir su trabajo a través de lo visual, pero también porque simplemente les atrae.
En mi experiencia como profesora de Ilustración Botánica tengo una pequeña muestra de este fenómeno, cuando recibo a artistas (incluyo diseñadores, arquitectos, actores, etc.) declarando que siempre quisieron ser científicos pero no “eran buenos” para las matemáticas, y a muchos científicos que confiesan que siempre quisieron dibujar y pintar pero que por diferentes motivos lo dejaron de lado. En este caso particular, ellos quieren aprender a dibujar plantas para borrar ese molesto límite.

El laboratorio: un nuevo espacio de taller para los artistas.
Foto: G. MacKinnon 2013.

Mucho se habla de que el método científico de investigación tiene una gran relación con los métodos de investigación y creación de los artistas, y pienso que es cierto. Hoy en día, no estar atentos a esta similitud y a los cambios de paradigma es no poner atención a los procesos que están pasando en estos ámbitos del conocimiento y la cultura. En este sentido, es muy importante que el ámbito académico se haga parte de este proceso involucrándose e incluyendo esta perspectiva en su curriculum. No hacerlo, es estar ciego y no acoger a las inquietudes de una juventud que es más dinámica, más inclusiva, curiosa, investigadora y que está ávida de precisamente, borrar fronteras.

En Chile (y en América Latina) estamos viviendo un situación especialmente privilegiada, pues se está formando a paso firme una gran masa de jóvenes profesionales de lo dos mundos que quieren trabajar en esta dirección, y poco a poco están creando este “tercer lenguaje”, que todavía no tiene nombre (a menos que ya alguien se lo haya puesto, pero no he leído ese paper) pero que cada vez cobra más fuerza.

Este Tercer Lenguaje, una especie de “Quinto Elemento” del conocimiento, aparece en el mapa como posibilidades infinitas de expresión, de creación, de comunicación y de expansión del conocimiento y el sentir humano que antes se vieron encasillados en archivadores demasiado restringidos, demasiado estandarizados. De hecho, los científicos por siglos han intentado borrar toda huella de “humanidad” en los resultados de sus investigaciones y en sus imágenes, persiguiendo la hoy cuestionada “objetividad”. Los artistas por otra parte, también se encerraron en su lenguaje críptico, hablando sólo entre ellos, casi abandonando al espectador a su suerte. Arte y Ciencia, rompe este esquema. Es acercar, es cuestionar, es comunicar. No de maneras necesariamente obvias o didácticas, pero sí inclusivas.

Colecciones estéticamente hermosas para aprender a ilustrar plantas.

Este diálogo es potente, es amplio, es infinito. Puede desarrollarse desde los viejos oficios, como la ilustración con lápiz y pincel, o desde la Realidad Virtual y las Redes Sociales. Todos los quehaceres y saberes pueden tener un espacio. Todas las ideas aportan al Todo. Es esencialmente colaborativo. Y colaborar es la nueva perspectiva con que podemos mirar la Evolución, las relaciones humanas, la educación, los gobiernos. ¿Competir? Competir es hoy algo antiguo, un concepto que no nos sirve y estamos dejando atrás.
Es de esperar que las generaciones que están viviendo este cambio abracen este concepto y lo hagan suyo, y se olviden de esa palabra que habla de un fuerte pisando a un débil.

Aquí les dejo tres lecturas y un link, para ahondar en estos temas:

The Mushroom at the End of the World

Staying With The Trouble

Objectivity

https://www.artemasciencia.org/

Un momento clave.

La semana recién pasada se vivieron momentos interesantes e intensos en la Biblioteca Nacional de Santiago (BN), con motivo del lanzamiento del esperado libro de ilustraciones de plantas chilenas “Plantas de los Bosques de Chile”, del Royal Botanic Garden Edinburgh (RBGE), ilustrado por cuatro artistas, dos de ellas las más destacadas: Gülnur Eksi e Isik Guner, ambas de Turquía.
Hace ya 6 años que conocí a estas artistas que, por esas cosas que pueden pasar en la vida, terminaron participando de un ambicioso proyecto que les tomó 8 años concretar y dicho sea de paso, cambió sus vidas.
No hablaré de lo que significó el RBGE en todo esto y en mi propia carrera, pues ya lo he contado en otros posteos (ver posts de los años 2012 y 2013). 
Quiero comentar lo que pude observar en estas arduas jornadas trabajando; algo que ya se viene gestando hace tiempo, pero se manifestó con fuerza los días 28 y 29 de abril en particular.
El horticultor y botánico Martin Gardner, ideólogo y gestor del libro durante el lanzamiento en la BN.
(Foto: Facebook Biblioteca Nacional)


Gülnur e Isik pasaron incontables horas dibujando y pintando plantas de nuestro país que crecen en jardines botánicos del Reino Unido y en menor proporción, en nuestro territorio. Cuando iniciaron este viaje, ambas eran aprendices de la ilustradora botánica de Kew Gardens Christabel King, quien viajó a Turquía entre los años 2002 y 2006 por una semana cada año, para enseñarle su oficio a jóvenes entusiastas locales. Mujer rigurosa y científica, les enseñó las bases de la representación de plantas vivas. Estando entre las alumnas más talentosas, ambas jóvenes partieron a Escocia el 2007 para tomar cursos, y ahí apareció la gran oportunidad. 
Fue un golpe de suerte y una alineación planetaria, sin duda. Martin Gardner tenía esta idea hace unos 20 años, y en sus visitas a Chile, extrañamente, no logró dar con ningún ilustrador botánico local. Este es un episodio algo nebuloso de la historia; algún día me atreveré a preguntar directamente qué ocurrió en esa búsqueda.
Pasaron los años, y recién el 28 de abril de 2016 vimos el libro en nuestro país. Unos pocos ejemplares lograron llegar gracias a una alianza con El Mercurio que, como demuestra la historia contemporánea chilena, no dio el ancho para tal tarea. De los pocos ejemplares, un porcentaje bajísimo pudo llegar a manos de compradores comunes y corrientes. Instituciones importantes, quedaron sin una copia para sus bibliotecas y por lo tanto, el libro permanece accesible a un pequeño número de personas.
*Nota sobre este punto: Josefina Hepp me aclara que se están haciendo gestiones para donar ejemplares del libro a otras bibliotecas de instituciones afines al tema.*
El lanzamiento fue emocionante y una audiencia compuesta por grandes personajes de la botánica chilena pudieron conocer a las artistas en persona y escuchar directamente sus experiencias realizando este hermoso trabajo. Las ilustraciones que realizaron estas dos mujeres, amigas y queridas colegas, son preciosas. 
Algunas de las ilustraciones del libro pueden verse en la BN, hasta el mes de junio. ¡No deben dejar de ir!
(Foto: Facebook Biblioteca Nacional)



Las felices artistas junto a la Embajadora de Turquía.
(Foto: Facebook Biblioteca Nacional)


En el contexto de este evento, hubieron otras actividades que quiero comentar. En primer lugar, la BN montó la exhibición “Chile: Naturalmente Bello”, que recopila ilustraciones, libros y otros materiales que cuentan la historia de la ilustración de plantas en nuestro territorio.
En segundo lugar, se desarrollaron dos talleres de ilustración botánica totalmente gratuitos en la BN: uno básico dictado por Gülnur Eksi y la talentosa ilustradora botánica chilena Andrea Ugarte y otro avanzado, dictado por Isik Guner y yo. Las encargadas del Área de Extensión de la BN recibieron más de 300 postulaciones, que consistían en datos personales, taller al que quería postular el candidato y una carta de intenciones de una plana. Hacer la selección fue una tarea muy difícil, pues solamente habían 12 cupos por taller. Los criterios principales eran interés por la naturaleza y el naturalismo, poco acceso a esta disciplina, habilidades en dibujo, ocupación relacionada. 
Los alumnos participantes tuvieron una experiencia que esperamos les haya servido y sobre todo haya despertado aun más su interés en este campo.

En clases con Isik

Una anécdota que me entristece y que debo mencionar, es que muchas de las personas que no fueron seleccionadas, enviaron correos e hicieron llamadas telefónicas interpelando de manera muy agresiva a las encargadas del Área de Extensión de la BN. En vez de comprender que las probabilidades eran bajas ante un evento gratuito en una institución pública y aceptar los hechos, se lanzaron con toda su rabia contra las personas que con mucho esfuerzo organizaron la instancia. Es un punto negro para nuestra cultura actual, que da todo por hecho, por sentado y quiere todo “para mí porque sí. Sentí una gran decepción y pena, y por qué no decirlo, mucha molestia con esta clase de manifestaciones.
Material de clases en la BN.


Afiche de la charla que realizamos el día viernes. Sin ninguno de nuestros compañeros de
grupo ni apoyo técnico, logramos expresar nuestras ideas e intercambiar opiniones, hasta con 
momentos conflictivos.


El evento que más, en mi opinión dio que pensar, fue la charla que realizamos las cuatro artistas (Eksi, Ugarte, Guner, MacKinnon) el día viernes 29 durante la tarde. 
En una sala pensada para 70 asistentes, tuvimos más de 100, de todas las edades y procedencias. Para nuestra mala fortuna, falló el equipo de audio y el proyector apenas mostraba nuestros trabajos: se veían muy mal.
Pero a pesar de todas las fallas técnicas y la necesidad de traducir a nuestras compañeras turcas, logramos una conversación activa y muy rica con los asistentes. 
Ver la sala tan llena me trajo un fuerte sentimiento de ir por el camino correcto, de trabajar junto a las personas correctas.
Lo más importante de todo, es darme cuenta de que en este momento de crisis ambiental, política e ideológica, hay un nuevo movimiento que se abre camino de manera transversal, cautivando a viejos y jóvenes por igual. La ilustración de la naturaleza, la contemplación de lo que sucede en nuestro paisaje a través del dibujo científico, la reflexión desde el nuevo naturalismo abre una ventana en un momento donde cuesta encontrar la pertenencia a alguna idea. Este es un fenómeno en Chile y en toda Latinoamérica.
Es esto lo que me hace más feliz, corrobora mis sospechas y me llena de ganas de seguir.
Y como apéndice, quiero agregar: es hora de que los ilustradores botánicos chilenos tomemos las riendas de nuestras grandes publicaciones. Tenemos el talento. Sólo falta el entrenamiento y aprender cómo se hace en el circuito internacional.

El jardín botánico tropical de Fairchild, Miami.

Primer día de marzo, bienvenido el nuevo año laboral y estudiantil!

Para empezar esta temporada de trabajo, quiero compartir con ustedes una selección de fotografías que tomé en octubre del año pasado en Fairchild Botanic Garden, Miami.
Este jardín se encuentra en un precioso barrio residencial y tiene distintos tipos de vegetación del trópico y un hermoso mariposario donde se puede convivir con lindísimas mariposas revoloteando por todos lados.
A quienes estén planeando visitar Miami, les aconsejo no dejar de visitar este lugar. Está totalmente fuera del circuito turístico habitual, no tiene nada que ver con la onda playera y de shopping que todos esperan de esta linda ciudad.

Muchos saludos y que lo disfruten!

Fairchild Botanic Garden, Miami

Ya está disponible el catálogo de la 11 Bienal de Artes Mediales (2013) en el MNBA.

Hace un par de semanas fue el lanzamiento del catálogo de la Bienal de Artes Mediales 2013 en el Museo Nacional de Bellas Artes.
Aquí se pueden conocer todas las obras y textos que tuvieron lugar en esta gran exposición, que reunió a una gran diversidad de artistas y proyectos en torno al concepto de “autonomía” y a la relación entre arte y ciencia.
Muchas gracias a todo el equipo de la BVAM, fue una gran experiencia.


Cosas que he visto: Antiguas formas de registrar.

Hace un par de años visitando el Museo Británico, me encontré con una pequeña e interesante vitrina que contenía un par de catálogos imperiales chinos, donde un dibujante había pintado en acuarela todos los objetos de valor pertenecientes a la colección del Emperador. Los libros eran metros de papel de arroz enrollados sobre dos elegantes mangos. De esta manera se llevaba un inventario de todos los tesoros importantes.

Las representaciones son muy exactas. El conjunto de objetos pintados son realmente espectaculares.
Conocer estas antiguas formas de usar la acuarela y de registrar los objetos me inspira para iniciar nuevas búsquedas en mi trabajo.
Fotos: Geraldine MacKinnon.